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AFGANISTÁN

El G4 apuesta por el diálogo en Afganistán, donde la OTAN mantendrá su misión

Por Selene PisabarroTiempo de lectura2 min
Internacional23-05-2016

La muerte del mulá Mansur este sábado se ha producido apenas tres días después de que finalizase la quinta reunión del denominado G4 formado por China, Estados Unidos, Afganistán y Pakistán con el objetivo de instaurar la paz en el territorio afgano. Islamabad acogió la reunión en la que se estableció que el Grupo continuará en sus esfuerzos por dialogar para reestablecer la seguridad a pesar de que la insurgencia se niegue a negociar.

Uno de los objetivos que se había propuesto Pakistán era el de conseguir que los talibán negociasen frente a los cuatro países, algo que finalmente no logró. El Grupo a cuatro acordó en diciembre un proceso de paz. El problema en el que está inmerso Afganistán es que la situación se ha reavivado tras la salida de las tropas de la zona en la que desempeñaron su misión durante más de doce años. Así, desde que la OTAN terminó su misión en el 2014, los talibán han reavivado poco a poco su poder.

En el ámbito internacional ya se está pensando en volver a Afganistán porque la inseguridad vuelve a los niveles del 2001. Por el momento, se mantiene la misión “Apoyo decidido” que pertenece a la OTAN y que relevó a “ISAF” de la ONU. Según el organismo, al menos se mantendrá durante este año ya que así lo acordaron los ministros de Exteriores de la Alianza a principios de mayo y no han previsto una fecha de repliegue. Las labores que realizan son de asesoramiento, formación y asistencia a las fuerzas de seguridad afganas. Estados Unidos es el país que más efectivos tiene en el país, alrededor de 7.000, aunque en el caso de España, apenas queda un pequeño contingente formado por 20 personas que se encargan de la logística.  

Además, la OTAN ayuda financieramente a Afganistán con 1.400 millones de dólares destinados a sus fuerzas de seguridad y se espera que se planteen más propuestas para financiarlas hasta 2020 en la cumbre de junio que tendrá lugar en Varsovia.El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, ha asegurado que la caída del mulá Mansur ayudará al diálogo entre el Gobierno afgano y los talibán. Esto se debe a que el líder llevó a cabo numerosos atentados ante su negativa a colaborar. Por eso, su figura se constituyó como una amenaza para Estados Unidos y sus aliados de la OTAN.

Algunos analistas, como Ahmed Rashid, aseguran que el fallecimiento del mulá Mansur podría auspiciar el proceso de paz en Afganistán en el caso de que emerja un nuevo líder moderado de los talibán. También podría fomentarlo en el caso de que ahora comience una lucha interna por la sucesión, ya que permitirá un respiro a las fuerzas de seguridad afganas. Sin embargo, otros expertos como Amir Rana, creen que esta ofensiva puede fortalecer a otros grupos en la zona como Daesh o el Movimiento Islámico de Uzbekistán en detrimento de los talibán.

Otra de las consecuencias que puede tener la muerte y la posterior elección de un nuevo líder es que se desencadene una nueva ola de atentados en Afganistán, como ya sucedió hace un año.