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SIRIA

La ONU pide ayuda humanitaria para más de 13 millones de sirios

Por Selene PisabarroTiempo de lectura3 min
Internacional28-02-2016

El quinto aniversario de la guerra en Siria se ha cumplido este febrero con el aviso de un alto el fuego que no es tranquilizador para los 13 millones de ciudadanos que aún viven en Siria. Bashar al Assad pertenece a una familia que lleva gobernando desde 1979 en Siria, es el sucesor de Hafez, desde el año 2000. Se trata de una guerra que ha mezclado el descontento social con la fuerte oposición al régimen, que se ha visto influida por las revueltas de la primavera árabe en 2011.

Es un conflicto en el que priman muchos intereses, tanto en el ámbito nacional como internacional, en un país en el que antes de 2011 vivían 17 millones de personas. Además, cuenta con la presencia de los islamistas, que han visto la debilidad del país como una baza para comenzar a conquistar sus antiguos territorios y proclamar el califato. Por ello, la coalición internacional lucha con el fin de vencer a los yihadistas e instaurar la democracia en Siria.

Sin embargo, cinco años después, más de 271.000 personas han muerto, de las cuales casi 80.000 eran civiles, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). La ONU teme que 300.000 residentes en la ciudad siria de Aleppo se queden sin ayuda humanitaria debido a la ofensiva que está llevando a cabo el ejército de Damasco, ayudado por Rusia.

Por eso, la Organización ha pedido que Turquía abra las fronteras para ayudar a los miles de refugiados que huyen de la guerra y que ahora están esperando por una solución. El primer ministro turco, Ahmed Davutoglu, ha negado que las fronteras estén cerradas –aunque no les ha permitido la entrada- puesto que su país ya ha acogido a más de dos millones y medio de refugiados y continuará haciéndolo “en la medida de lo posible”. Además, más de 110.000 personas han llegado a Europa por vía marítima o terrestre y otras 416 han muerto intentándolo en los dos primeros meses de 2016, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

Sin embargo, también más de ocho millones de personas, que se han quedado dentro de Siria, se han visto obligadas a desplazarse por el país para no ser alcanzadas por las consecuencias la guerra. Los ataques también han dejado dos millones de heridos, mientras que otras 6.000 personas continúan desaparecidas y prisioneras de los efectivos gubernamentales en manos de sus oponentes.

Del mismo modo, más de 43.800 combatientes de los grupos armados opositores han muerto y al menos 44.000 milicianos extranjeros pertenecientes a los grupos terroristas como el mal llamado Estado Islámico, el Frente al Nusra y otras organizaciones radicales como Yund al Sham o Yund al Alqa.

Precisamente, el presidente sirio, Bachar al Assad ha declarado en una entrevista al periódico El País que otorgará la amnistía a aquellos combatientes que hayan luchado entre las filas del Daesh, siempre y cuando depongan las armas, algo que ya han hecho muchos, tal y como afirma. La diferencia estriba en que, mientras que el Daesh es el objetivo de la coalición internacional, el Frente al Nusra aprovecha para establecer relaciones locales, captar adeptos y apoyar a la oposición de Al Assad mientras el autodenominado Estado Islámico, en cambio, controla territorios.

Estos grupos yihadistas han secuestrado a 2.000 personas para, generalmente, obtener rescates que les permitan seguir financiándose. Tanto el frente al Nusra como el Daesh, tienen el objetivo de instaurar el califato islámico pero con distintos medios. El primer grupo es la filial de Al Qaeda, una organización terrorista muy debilitada pero que ha cogido fuerza gracias a su filial en Siria. Ambos son los dos grupos yihadistas más importantes en Siria y que se han posicionado en el bando rebelde.

Además, el presidente sirio también ha advertido de que tratará como terroristas a Turquía y Arabia Saudí si envían tropas a Siria con el pretexto de que son para combatir al Daesh. “Sería una violación a la ley internacional y para nosotros, como ciudadanos sirios, nuestra única opción es luchar y defender a nuestra patria”, ha declarado a El País.