Unión Europea
La UE y Reino Unido siguen sin llegar a un acuerdo
Por Elena Pedroche
2 min
Internacional01-02-2016
Tras las reuniones del viernes y del domingo entre el primer ministro británico, David Cameron, presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, todavía sigue sin haber acuerdo entre la Unión Europea y el Reino Unido sobre las exigencias de Londres para mantener al país dentro de la Unión Europea. La semana pasada Cameron se reunió con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, en un encuentro que, según fuentes comunitarias, fue “difícil pero constructivo”.
“Que la Comisión y los abogados del Consejo se pongan de acuerdo no es suficiente. Se trata de un proceso de los 28 y la Comisión trabaja para los 28 Estados de la Unión”, ha explicado Margaritis Schinas, portavoz de la Comisión Europea. La propuesta del primer ministro inglés tiene como eje cuatro reformas claves, de las que no participan todos los miembros del bloque comunitario. Cameron busca que el Reino Unido tenga garantizado el acceso al mercado único; que Londres quede eximido de una mayor integración europea, que la UE ponga énfasis en la competitividad y que se restrinja el acceso de los comunitarios a las ayudas estatales.
Por una parte, Cameron quiere que se termine la obligación del Reino Unido de avanzar hacia una Unión cada vez más estrecha como está establecido en el tratado de la Unión Europea. Pide que los parlamentos nacionales tengan más poder, algo que podría restar eficacia a la legislación comunitaria, y defiende un sistema en el que varios parlamentos nacionales puedan vetar iniciativas legislativas del Parlamento Europeo.
Además, exige cambios sustanciales en las relaciones entre los miembros, para defender la permanencia de Reino Unido en la UE en un referéndum que se celebrará de aquí a 2017. Cameron defiende el reconocimiento de varias monedas y no solamente el euro para garantizar que los países que están fuera de la zona euro no juegen con desventaja.
Sin duda, la medida más polémica y que ha provocado una mayor oposición entre el resto de miembros comunitarios es la de negar determinadas prestaciones sociales a los inmigrantes europeos en sus primeros cuatro años de trabajo en Reino Unido. Esta petición es “inaceptable”, según han avisado los negociadores europeos.
En sus actuales negociaciones con la UE, Este último punto es el más polémico pues el político tory pide que los ciudadanos de la UE que quieran vivir en el Reino Unido deban trabajar cuatro años antes de acceder a las ayudas estatales.
Desde Bruselas se ha planteado la opción de un posible mecanismo de emergencia por el que, si el país demuestra que su sistema social sufre una carga imposible de asumir, podría activar ese freno durante cuatro años. En la reunión mantenida el domingo con Tusk, Cameron buscó lograr garantías para que ese mecanismo entre en vigor inmediatamente después de la celebración del futuro referéndum, que este no tenga límites temporales, y se plantee como solución temporal al tiempo que se busca una más permanente. Sin embargo, el bloque comunitario recoge este mecanismo como una situación excepcional, que podría imponerse a los tres meses de haber sido solicitado, y si los estados de la UE están de acuerdo.





