Estados Unidos
EEUU rechaza aumentar las restricciones a la inmigración
Por David Pastor
2 min
Internacional21-01-2016
El Senado de Estados Unidos ha bloqueado este miércoles el proyecto de ley que promulgaba un endurecimiento de los controles migratorios de los refugiados de Irak y Siria. La medida fue rechazada por un número suficiente de legisladores, después de haberse aprobado en la Cámara a finales del año pasado. El bando republicano volverá a insistir para aprobar nuevas medidas favorables a las restricciones, aprovechando un ambiente de miedo creciente en la opinión pública estadounidense.
El proyecto de ley que la Cámara de Representantes aprobó el pasado mes de noviembre contó con casi 50 senadores demócratas que lo apoyaban. Algunas voces como la del director del FBI, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional y el director del Departamento de Inteligencia Nacional, bajaron el tono de la discusión al afirmar que cada solicitante de origen sirio o iraquí no representa una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos.
Los republicanos rechazaron estas afirmaciones y la postura de los demócratas, al considerar que el proyecto de ley adoptaba una postura injusta con los refugiados. Este grupo político considera necesario un mayor control y ha manifestado que no existe un registro adecuado de los datos o posibles antecedentes de los ciudadanos que tratan de entrar en la nación norteamericana.
La senadora demócrata Elisabeth Warner hizo referencia a las políticas inmigratorias llevadas a cabo hace tres décadas en territorio norteamericano, con un sistema orientado más a las necesidades de una economía del siglo XXI, basado en la innovación y el desarrollo. “Si en los años 80 y 90 hubiéramos tenido la política inmigratoria que tenemos ahora nunca hubiéramos tenido un Intel o un Google, ya que este tipo de empresas tiene un alto porcentaje de trabajadores extranjeros y alrededor del 40% ha sido fundado por ellos”, afirmó.
En todo caso, se espera que el Partido Republicano vuelva a dar la batalla durante este año con el tema de la inmigración. Algunos miembros están valorando una medida que impondría una sentencia obligatoria de cinco años a los inmigrantes que sean deportados y regresen a los Estados Unidos de forma ilegal.
Los estadounidenses se muestran cada vez más preocupados por los asuntos que afectan a seguridad nacional. Las últimas decisiones políticas del presidente Obama en relación a Siria han afectado a parte de su popularidad. Una encuesta realizada recientemente por el New York Times y CBS News, mostraba cómo los estadounidenses desaprueban en más del 55% las políticas del actual presidente en relación a la inmigración, cuando, en una consulta similar del pasado año, el porcentaje no llegaba al 50%. Lo que sí parece claro es que la cuestión migratoria tiene dividida a la sociedad civil y política de Estados Unidos.





