Salud
Crece la preocupación por el virus Zika
Por Sonia de la Cal
2 min
Sociedad20-01-2016
Después de que se hayan detectado casos en 14 países y territorios del continente americano, la preocupación por la rápida expansión geográfica del virus Zika ha aumentado considerablemente. Este virus se descubrió por primera vez en 1947 en una colonia de monos Rhesus de Uganda y en 1952 aparecieron, en el mismo país y en Tanzania, los primeros casos de Zika en humanos. En 2014 dio el salto al continente americano y desde otoño de 2015, su propagación ha sido espectacular.
El Zika no se contagia de persona a persona, sino que se transmite por medio de la picadura del mosquito Aedes aegypti, el mismo insecto culpable de la fiebre amarilla, el dengue y el Chikungunya. Sus síntomas son fiebre moderada, erupciones cutáneas, dolor en las articulaciones, cefalea y conjuntivitis, apareciendo normalmente entre dos y siete días después de haberse producido la picadura.
Además, la inexistencia de una vacuna contra este virus hace que las únicas medidas de prevención válidas hasta el momento sean las de evitar el contagio, es decir, evitar la picadura del mosquito Aedes aegypti. No obstante, sólo una de cada cinco personas infectadas por el Zika desarrolla los síntomas.
Los peores efectos de este virus se están descubriendo sobre todo en el noreste de Brasil, en mujeres embarazadas que fueron infectadas en los primeros meses de gestación, cuyos fetos padecen una malformación congénita conocida como microcefalia. Esto afecta al crecimiento cerebral del feto y puede provocar que la cabeza desarrolle un tamaño más pequeño de lo normal. Por el momento, los científicos desconocen la forma en que el virus es capaz de traspasar la placenta.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado a las autoridades sanitarias de los países afectados por el Zika de la importancia de comunicar cualquier caso relacionado con el virus que haya sido detectado. La OMS también ha animado a estos países a reforzar la vigilancia y mejorar la capacidad de sus laboratorios con el fin de acabar con los mosquitos que transmiten el virus.
Estados Unidos, donde ya se ha dado un primer caso de Zika, emitió a través de sus Centros para el Control y Prevención de Enfermedades, una recomendación dirigida a las mujeres embarazadas para que eviten viajar a las zonas de riesgo del continente americano.
No obstante, mientras crece la preocupación por la expansión del virus, en Brasil la modificación genética de los mosquitos machos de la variedad Aedes aegypti, está contribuyendo a reducir el número de insectos que propagan el Zika. Esta idea, desarrollada por la filial británica Oxitec, perteneciente a la compañía estadounidense Intrexon, permite que la descendencia de los mosquitos modificados mueran antes de que puedan reproducirse.





