Pobreza
Oxfam alerta del aumento de la brecha entre ricos y pobres
Por Sonia de la Cal
3 min
Sociedad18-01-2016
El informe Una economía al servicio del 1 por ciento, elaborado por la ONG Oxfam, ha puesto de manifiesto el aumento de la brecha entre ricos y pobres a nivel mundial en 2015. La organización pide que se tomen medidas para solucionar estas diferencias y “combatir con éxito la pobreza”. El pasado año, 62 fortunas del mundo poseían el mismo dinero que 3.600 millones de personas, mientras que en 2010 eran 388 personas.
De este modo, la mitad de la riqueza que se ha generado desde principios de este siglo la ha acumulado el 1% de la población. En cambio, a la mitad más pobre del mundo sólo les ha llegado un 1% del incremento total, perdiendo un 41% desde 2010, lo que se traduce en más de un billón de dólares.
Oxfam hace hincapié en que si la desigualdad no se hubiese acentuado entre 1900 y 2010, actualmente 200 millones de personas no vivirían en la pobreza. No obstante, esta cifra podría alcanzar los 700 millones si los individuos desfavorecidos se hubieran beneficiado del crecimiento económico a mayor escala que los que actuales ricos. La organización recuerda también que la desigualdad económica trae consigo el debilitamiento del crecimiento y la cohesión social.
Por otro lado, la ONG ha cifrado en 7,6 billones el capital oculto en paraísos fiscales. En África, por ejemplo, aproximadamente 500.000 millones de dólares, pertenecientes a los africanos más ricos, se encuentran en paraísos fiscales. Esto supone que se produzcan en el continente pérdidas de 14.000 millones al año en concepto de ingresos fiscales, una suma de dinero que podría salvar la vida de cuatro millones de niños.
"Es innegable que los grandes beneficiados de la economía mundial son quienes más tienen", ha sentenciado Oxfam, que aboga por el cambio de un sistema que está “distorsionado”. La ONG, tras analizar 200 empresas, ha concluido que nueve de cada diez están presentes en paraísos fiscales, un porcentaje casi cuatro veces superior al que existía en 2001.
Para Oxfam, “ha llegado la hora de rechazar este modelo económico que solo funciona para una minoría", planteando que el esfuerzo se distribuya de forma “equitativa” y que se traslade el peso que recae sobre el trabajo y el consumo hacia la riqueza y el capital. La organización también propone la introducción progresiva de un gasto público conducido hacia la gratuidad de los servicios públicos.
La ONG subraya también la necesidad de reducir las diferencias entre los salarios de los altos directivos y los de los empleados. Oxfam defiende la importancia de pagar a los trabajadores un salario digno y pone de manifiesto que desde 2009 los sueldos de los presidentes de las empresas se han incrementado, mientras que los de los trabajadores casi no han variado.
Entre las propuestas de esta organización, está la de impulsar la igualdad económica y los derechos de las mujeres, teniendo en cuenta que, incluso en la parte más rica del mundo, sólo nueve de las 62 grandes fortunas pertenecen a mujeres.
Otra medida importante de Oxfam es la que apoya la fijación de los precios de los medicamentos, de manera que el acceso de todo el mundo a esos productos sea una garantía.
Asimismo, el informe subraya que “no es razonable ni desde el punto de vista económico ni, desde luego el ético, que haya tanto en manos de tan pocos”. La ONG exige también a los líderes mundiales que tomen medidas para acabar con la brecha entre ricos y pobres, defendiendo que "el problema no es la falta de riqueza del mundo”.





