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PETRÓLEO

China y las tensiones entre Irán y Arabia Saudí tambalean el precio del crudo

Por Selene PisabarroTiempo de lectura2 min
Economía08-01-2016

El 2016 ha comenzado con una de las peores semanas bursátiles de la historia. Los focos del problema se deben a China y a la caída del petróleo. Por el momento, los expertos no se ponen de acuerdo en lo que sucederá aunque las primeras consecuencias ya se han extendido a Occidente. De esta forma, el precio del “oro negro” se acerca a los mínimos de hace 12 años a pesar de que los buenos datos del paro en Estados Unidos que parecían haber remontado la Bolsa.

En el caso del barril indicador en Europa, Brent, se ha mantenido a un precio constante aunque el de referencia en EE.UU, el West Texas Intermediate, ha caído este viernes un 1,5% y algunos diarios como el Washington Post destacan que llega a ser más barato que el agua embotellada. El precio oscila entre los 33 dólares –aunque ha llegado a tocar los 32,10 dólares en un mínimo intradiario, lo que supone su menor nivel desde diciembre del 2003. Este efecto se debe al exceso de la oferta y la disminución de la demanda que se produce desde finales del año pasado. Se calcula que en el último semestre el precio del barril de crudo ha caído un 42% y los expertos no descartan que siga bajando hasta los 20 dólares.

Los mercados temen que el gigante asiático frene su crecimiento económico y afecte a las importaciones del crudo. El problema estriba en que el mercado de petróleo se ha resentido durante toda la semana debido a que acaba de entrar en vigor unas medidas mediante las que China puede cerrar la jornada en su Bolsa si las acciones de las grandes empresas descienden hasta un 7% -como sucedió este lunes y jueves-.

Así, controla las fluctuaciones que pueden sufrir sus mercados bursátiles. Aun así, no se conocerá el impacto en la demanda hasta finales de enero, cuando Pekín publique sus cifras oficiales de crecimiento –que se estiman en un 7% del PIB-.

Además, se suman las tensiones entre Arabia Saudí e Irán, debido a que este último país ha ejecutado a un clérigo chií saudí, por lo que disminuyen las posibilidades de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) pacte para frenar la sangría de precios del petróleo. Si esto no sucede, el nivel de producción global puede descender por sí mismo al reducirse las inversiones que han provocado la caída de los precios.

Por su parte, Irán regresará durante este año a los mercados internacionales del crudo -una vez que finalicen las sanciones internacionales por su programa nuclear-, por lo que estudia una estrategia para impulsar al alza los precios. El objetivo de Arabia Saudí es ganar cuota del mercado y mantener la tasa común de producción invariable –por encima de los 30 millones de barriles diarios- para castigar a Teherán. Los analistas advierten de que también puede darse la posibilidad de que, con un aumento de las tensiones entre ambos países de Oriente Medio, se teme por un corte del suministro.

Esto provoca la volatilidad del precio del petróleo que desde hace un año y medio tiene al mercado del crudo saturado ante la imposibilidad de dar salida al exceso de producción global.

Precisamente, los precios también se mantienen a la baja debido al anuncio del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la rebaja del crecimiento global. Los organismos calculan que descenderá un 2,9% en 2016, que coincidirá con la frenada de la demanda del crudo, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).