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Terrorismo

Encuentran restos de explosivos y la huella de Abdeslam en un piso de Bruselas

Por Sonia de la Cal Tiempo de lectura2 min
Internacional08-01-2016

La Fiscalía federal de Bélgica ha confirmado este viernes, a través de un comunicado, que encontraron restos de explosivos, tres cinturones fabricados a mano y una huella dactilar del sospechoso más buscado tras los atentados de París del 13 de noviembre, Salah Abdeslam, durante un registro realizado el pasado 10 de diciembre en un apartamento de Bruselas. La vivienda está ubicada en el distrito de Schaerbeek, concretamente en el tercer piso de la calle Bergé.

La Fiscalía no ha tenido más remedio que confirmar estos hallazgos después de que algunos diarios locales belgas hayan publicado informaciones al respecto. Varios periódicos como De StandaardHet Niewsblad y Het Laatste Niews han garantizado que las bombas utilizadas en los ataques de la capital francesa fueron fabricadas en Schaerbeek. Los detonadores, en cambio, se añadieron en un hotel cercano a París, en el que Abdeslam reservó dos habitaciones. Estos mismos periódicos aseguran también que tras los atentados, Abdeslam volvió al apartamento del distrito bruselense de Schaerbeek para esconderse.

Asimismo, se sospecha que la vivienda habría sido alquilada con un nombre falso, utilizado por alguno de los supuestos participantes de los atentados, que se encuentra ya detenido.

El hallazgo en el apartamento de Bruselas de materiales válidos para la fabricación de explosivos y los restos de peróxido de acetona, así como los cinturones hechos a mano que podrían estar destinados al transporte de bombas, aporta más peso a la teoría de los investigadores de que la masacre de París pudo ser planeada total o parcialmente en Bélgica. No obstante, ya han sido detenidas diez personas hasta el momento en ese país, relacionadas con los atentados.

Por su parte, Salah Abdeslam continúa en búsqueda y captura tras participar supuestamente en los ataques de la capital francesa junto a su hermano Brahim. Este último se suicidó en el bulevar Voltaire al activar su cinturón de explosivos.

Tanto la Fiscalía federal de Bélgica como la de Francia continuarán con la investigación para esclarecer los hechos sucedidos el pasado 13 de noviembre en París, que acabaron con la vida de 130 personas y dejaron 352 heridos. No obstante, las autoridades francesas tienen desde el pasado jueves otra investigación que resolver: determinar la identidad real del hombre que intentó atacar una comisaría en París con un hacha de carnicero.

El asaltante, que fue abatido a tiros por los agentes, está fichado con el nombre de Sallah Alí, un hombre detenido por cometer un robo en 2013 en el sur de Francia y sobre el que pesaba una orden de abandono del país. Sin embargo, tras el registro del cuerpo del atacante, las autoridades hallaron una nota manuscrita con el símbolo del Estado Islámico dibujado y en la que el hombre, que se identifica como Tarek B., juraba lealtad a Abú Bakr al Baghdadi, el líder de la organización terrorista.

Por su parte, el fiscal de París, François Molins, ha dicho que “habrá que trabajar en el teléfono que se le ha encontrado, con una tarjeta alemana". Éste tiene aplicaciones en árabe y SMS enviados desde Alemania, según ha informado el periódico francés Le Monde.