ARTE
Dalí y 'Birdman' en el Festival de Sydney
Por Cristina Romero
2 min
Cultura07-01-2016
Una obra perdida en un almacén de Nueva York obra del español Salvador Dalí. El autor de la banda sonora de la aclamada Birdman, Antonio Sánchez, o Morrisey, líder de la banda The Smiths, son los protagonistas del Festival de Sydney, uno de los más importantes del mundo. Este evento artístico tiene una duración de tres semanas cada mes de enero, desde su creación. Cuenta con más de 100 eventos de artistas locales e internacionales, y deja lugar tanto a la música clásica como a la contemporánea.
Del 7 al 26 de enero, unos cuantos afortunados podrán disfrutar del arte que se respira en esta ciudad Australiana. Los orígenes del Festival de Sydney tienen lugar en el Festival de Waratah que fue establecido en 1956 Fue un evento cultural con tanto éxito que incluyó un desfile, un concurso de arte popular, concursos de belleza, exposiciones y actuaciones, haciendo hueco a todo tipo de movimiento artístico.
El Festival de Sydney fue establecido por el Comité de Sydney con el objetivo de atraer a la gente en el centro de la ciudad durante el mes de enero. Y hoy en día este evento es uno de los principales promotores del arte en el mundo.
Durante tres semanas, ofrece un programa de más de 330 actuaciones y 100 eventos que involucra a 900 artistas de 17 países. Apoyando a diversas actuaciones como la danza, el teatro, la música, las artes visuales, cross media y foros.
El festival se distribuye por al menos 30 zonas, incluyendo los lugares más representativos de la ciudad, como Sydney Theatre, Carriageworks, City Recital Hall,Opera House y en Parramatta, así como salones comunales, parques y las calles de la misma ciudad.Además, el Festival de Sydney ofrece grandes eventos al aire libre gratuitos capaces de atraer hasta 60.000 personas.
Este año habrá lugar para la arquitectura con una feria dedicada a este sector que se desarrollará entre los días 7 y 24 de enero, para la danza y el teatro con un gran número de actuaciones repartidas durante todos los días hasta el 26 de enero, promoverá algunas actuaciones artísticas que hoy en día han perdido público pero en la antigüedad era de los servicios de ocio más cotizados como son el circo y el cabaret.
Como no podía ser menos este festival dedicará gran parte de su programa a la música clásica. Porque si hay algo que caracteriza a esta ciudad es su ópera. Por eso, es la excusa perfecta para sacar partido al edificio más simbólico de Sydney.





