Estados Unidos
Obama evita al Congreso y fija la ley de control de armas
Por David Pastor
2 min
Internacional05-01-2016
En su último año como presidente, Barack Obama busca significarse con el logro de medidas históricas. Al igual que ha sucedido con la significativa apertura hacia Cuba, este martes Obama ha dado el primer paso en el largo camino hacia una mayor restricción en la posesión y manejo de armas, medida que cuenta con un 65% del apoyo de la población estadounidense, otro punto estratégico de cara a las elecciones generales del próximo año.
El presidente Obama se reunió el lunes con la fiscal Loretta Linch, con el fin de elaborar acciones encaminadas a ejercer un mayor control en la venta de armas de fuego. El Partido Republicano, con el apoyo de organizaciones a favor de las armas, como la Asociación Nacional del Rifle, ha bloqueado en el Congreso cualquier iniciativa en este sentido. El equipo de Gobierno ha valorado qué medidas serían susceptibles de ser aprobadas, pero ante la negativa de la Cámara de Representantes ha decidido aprobar este martes una ley ejecutiva.
Las medidas adoptadas van más en dirección a controlar el uso de las armas que ha restringirlo, en un intento por conjugarlas con la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense. Esta parte de la Carta de Derechos, aprobada por el Congreso en 1789, permite a sus ciudadanos la posesión de armas sin mayores problemas, en confluencia con el espíritu de defensa integral de la nación, una responsabilidad que debe caer en todos sus habitantes. Pero detrás de esta filosofía se encuentra el poderoso lobby armamentístico, que financia las campañas del partido Republicano. La industria del armamento es una de las más poderosas y lucrativas de Estados Unidos.
Con esta perspectiva y con las limitaciones derivadas de no contar con el apoyo del Congreso, el presidente ha presentado algunas medidas, entre las que destaca la obligación de los vendedores de armas a llevar un control de verificación de los antecedentes de los compradores. El FBI dotará de personal para esta labor y los Departamentos de Defensa, Justicia y Seguridad Nacional realizarán una investigación para ver cómo se puede mejorar la seguridad del armamento en venta.
Se calcula que en Estados Unidos hay actualmente en circulación más de 357 millones de armas, una cifra superior a su propia población. En cualquier caso, no será sencilla la confluencia con los distintos Estados de la nación, que manejan distintas legislaciones. Un ejemplo es Texas, donde desde el 1 de enero de este año se permite la tenencia de armas en público, a la vista de los demás. Aquí la legislación parece ir en sentido inverso a las pretensiones del Gobierno estadounidense, promoviendo escenas que pueden volver a recordar el salvaje oeste americano.





