Oriente Medio
Arabia Saudí rompe relaciones con Irán
Por David Pastor
2 min
Internacional04-01-2016
Un día después de la ejecución del religioso chií Nimr Baqir al-Nimr por parte de Arabia Saudí, el ayatolá iraní, Seyed Ali Jamenei, condenó enérgicamente el acto, advirtiendo a los saudíes de que padecerán la “venganza divina” por sus actos. Estas palabras, unidas a los destrozos ocasionados por los manifestantes que entraron en la Embajada de la nación árabe, han propiciado la decisión de este país de romper relaciones diplomáticas con Irán.
El clérigo eliminado, arrestado en 2012 y condenado a muerte dos años después, ha sido una de las 47 personas ejecutadas por el país saudí el pasado sábado. La reacción en Irán y las declaraciones de algunas autoridades han desembocado en la protesta firme de Arabia Saudí y la determinación de cortar las relaciones diplomáticas con el país persa. El canciller Adel al Jubeir ha dado este domingo un ultimátum a los diplomáticos de la Embajada iraní para que abandonen el país en las siguientes 48 horas.
Las ejecuciones del pasado 2 de enero suponen el último episodio en un país gobernado por la mayoría suní, en conflicto con la población chií, minoritaria y frecuentemente marginada. En este sentido, Irán supone el principal apoyo en la región para esta población. El Ministerio de Relaciones Exteriores iraní ha manifestado que el reino suní tendrá que pagar las consecuencias de sus actos.
El presidente iraní, Hassan Rouhani, condenó los actos vandálicos efectuados en la Embajada saudí y ha tratado de apaciguar el ambiente programando una reunión con los diplomáticos saudíes en Teherán. El actual desencuentro puede suponer la intensificación del conflicto entre chiíes y suníes, lo que afectaría también la estabilidad de otros países de la región, como Yemen o Irak. En este último se han desatado las protestas por las ejecuciones del país saudí, el clérigo chií Moqtada al Sadr hizo un llamamiento a la protesta pública pacífica. En Bahréin, Líbano y Pakistán también hubo manifestaciones significativas contra la monarquía de Riad.
En el 2015, Arabia Saudí ha llevado a cabo más de 150 ejecuciones, la mayor cifra de los últimos 20 años. Irán es otro país donde las condenas a muerte resultan habituales; en el año 2014, un total de 289 personas fueron condenadas a la pena máxima en este país, según los datos de Amnistía Internacional. Esta organización ha calificado la condena de Nimr Baqir al-Nimr de juicio político injusto, promovido desde el Gobierno saudí para desactivar la disidencia interna. Al-Nimr había sido detenido, junto con otros activistas, por organizar protestas y pedir reformas políticas en el año 2011, en la Provincia Oriental de Arabia Saudí, territorio de mayoría chií.





