ARTE
La pintura convertida en un sueño surrealista
Por Cristina González Boyarizo
3 min
Cultura07-10-2013
Desde el próximo 8 de octubre hasta el 12 de enero, el Museo Thyssen Bornemisza presenta la primera exposición monográfica sobre el surrealismo y el sueño, mostrando una aproximación pictórica de esta vanguardia al mundo onírico. Un total de 163 obras de los grandes maestros plásticos como Salvador Dalí, Joan Miró, André Breton o André Masson, entre otros. La actividad es el resultado de la reunión de obras de distintos museos, galerías o colecciones particulares de todo el mundo, desde el Metropolitan Museum de Nueva York hasta el Centre Pompidou en París o La Tate Modern de Londres.
El surrealismo fue quizá la corriente más revolucionaria de una época llena de cambios tecnológicos y de toda índole. En su seno se acogieron múltiples ideas y pensamientos. Cualquier registro es bienvenido para reflejar el estado interior de los artistas: pintura, collage, escultura, fotografía o cine. Después de todo, este no es solo un movimiento artístico, sino una actitud ante la vida que consiste en expresar los sentimientos interiores manifestados a través de los más íntimos deseos. Su influjo ha repercutido fuertemente en la concepción artística posterior y ha cambiado el universo pictórico en cierto modo. Eso es precisamente lo que se quiere mostrar con la presente iniciativa. En cuanto al mundo de los sueños y la inconsciencia, la mayor aportación de estas mentes bohemias, es su cambio en la definición. Ya no entienden el reposo como un estado de vacío e inexistencia, para ellos representa la otra mitad de la vida, cuyo conocimiento y liberación es determinante para el conocimiento del mundo consciente, que lo enriquece. Goya es uno de los primeros que muestra esta definición del sueño, rompiendo con lo entendido anteriormente y abre la veda a un nuevo mundo de experiencias desconocidas hasta el momento. La actividad se organiza en ocho satanes donde se agrupan los distintos tipos de arte y las diferentes caras de la mis misma realidad estudiada. Son las siguientes: Los que abrieron la vía de los sueños, una especie de introducción al tema, Yo es otro, las distintas parcelas de la identidad, La conversación infinita, la demostración de que el sueño no entiende de razas ni lenguajes, Más allá del bien y el mal, da a entender que en ese mundo no existe ni la razón ni la moral, Donde todo es posible, allí no hay nada difícil de lograr, El agudo brillo del deseo, la muestra de que el sueño deja las aspiraciones más ocultas al descubierto, Paisajes de una tierra distinta, en la ensoñación hay otra realidad que forma parte de la humana, Turbaciones irresistibles, un capítulo dedicado a las pesadillas. Uno de los conceptos fundamentales de la mano del mundo surrealista es el cine, ya que, a través de este, el espectador puede viajar a la fantasía y huir de la lógica dejando volar su imaginación. Así mismo, la aportación femenina en la actividad y su cambio de roll social también tiene una importancia crucial. Ya no eran concebidas únicamente como musas u objetos de alimentación de los más básicos instintos masculinos, empezaban a tener voz y podían expresarse en esta vanguardia como iguales. Algunas de ellas, como Leonor Fini, Claude, Chaun o Ángeles Santos, son la muestra viviente de un cambio radical de pensamiento. En cuanto al calendario de actividades previstas para esta época, los días 8 y 9 de octubre tendrá lugar un Congreso Internacional para comentar la concepción del surrealismo en el sueño y su repercusión en la cultura occidental. Para ello, algunas de las personalidades presentes serán el comisario de la exposición, José Jiménez, la directora de la Fundación Joan Miró, Rosa María Malet y distintos profesores universitarios y filósofos entendidos en la materia. Así mismo, del 23 de octubre al 11 de diciembre, se organizará un ciclo monográfico donde se abordará el tema del surrealismo concebido como una pose ante la existencia. Para debatir la cuestión acudirán personalidades del tipo de Guillermo Solana, director artístico del museo o Montse Aguer, directora del Centro de Estudios Dalinianos de la Fundación Gala Salvador Dalí, entre otros. Además de todo esto, el resto de días se celebrará un certamen cinematográfico donde se pasarán películas directamente relacionadas con el asunto, como Recuerda de Alfred Hitchcock, Giulietta de los espíritus dirigida por Federico Fellini o Amanece, que no es poco, por José Luis Cuerda.





