SIRIA
EEUU y Rusia se enfrentan por intereses en Siria
Por Natalia Méndez Aparicio
6 min
Internacional19-09-2013
El mundo vuelve a quedar dividido en dos bandos tras la confirmación de la ONU del uso de armas químicas en el ataque a la población civil el 21 de agosto en la periferia de Damasco. EEUU apoyó en un primer momento actuar sobre el terreno aunque ahora defiende que hay que resolver el problema de manera diplomática. Obama considera que el primer paso es desarmar el actual régimen sirio. Por otro lado, Siria ha enviado a Rusia pruebas que incriminan a los rebeldes, por lo que la Federación Rusa discrepa una vez más con Norteamérica.
Desde el principio, EEUU ha señalado a al-Asad como causante del asalto que se produjo el mes pasado. Las primeras intenciones de Obama eran intervenir en Siria de manera militar. A esta idea se sumaron más países, la mayoría de la Unión Europea. Rusia ha sido la gran potencia que ha frenado a EEUU y que ha llevado a ambos países a dialogar para alcanzar un acuerdo. El presidente de los Estados Unidos cambió de opinión defiendo hasta hoy una solución de carácter diplomático. Los jefes de la diplomacia de los dos países se reunieron la semana pasada para tratar el asunto. Como conclusión comunicaron que esperarían al resultado de las investigaciones que estaba efectuando la ONU, dando a Siria la oportunidad de eliminar todo el armamento químico que estuviese en el país si los investigadores confirmaban su existencia. El país árabe deberá deshacerse del arsenal químico, aunque EEUU presiona de nuevo para intervenir en el territorio, no militarmente sino con el objetivo de mejorar la situación en Siria. En las últimas semanas, Rusia conseguía que los países que apoyaban las intenciones americanas se calmaran y esperaran a los resultados de la ONU. Desde el punto de vista de este país, no se había verificado aún si realmente se usaron armas químicas en ese ataque y de quien procedía la ofensiva, si del gobierno sirio o de los rebeldes que se encuentran enfrentados desde el comienzo de la guerra civil. Tras emitir los resultados de las investigaciones por parte de la ONU y de que EEUU este seguro de que el culpable ha sido al-Asad, Rusia ha recibido pruebas desde Siria que apuntarían al bando contrario. El Kremlin opina que "las conclusiones de los inspectores están politizadas". El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, se reunió el martes con su homólogo francés. Tras el encuentro, Lavrov dijo que lo sucedido el 21 de agosto fue una "provocación" para que los países interviniesen en la guerra de Siria. Además, un diputado sirio ha desvelado que la oposición de su país acabó con la vida de 450 kurdos en Alepo, la segunda ciudad de Siria, a principios de agosto. El diputado ha añadido que dicho enfrentamiento está vinculado con Al Qaeda. A expensas de denunciar y castigar al régimen Sirio por crímenes contra la humanidad, EEUU aprovecharía para atacar también a los grupos políticos más extremistas que residen en el país afines a Al Qaeda. Según un periódico alemán, "En los últimos meses ha habido un flujo constante de altos cargos de Al Qaeda en Siria". Por otro lado, el líder de Al Qaeda ha anunciado recientemente su deseo de atacar de nuevo a Norteamérica por lo que se han encendido las alarmas en el país. Otro motivo que llevaría a EEUU a intervenir militarmente en Siria es la industria armamentística. A principios de septiembre, el Senado dio luz verde a Obama para llevar a cabo un ataque militar, que por el momento se ha visto parado por la propuesta rusa de pedir a Siria que entregue sus armas químicas para ser inspeccionadas. Por otro lado, John Kerry afirmó que las monarquías árabes se habían ofrecido a asumir los gastos de la operación militar, lo que supondría un importante ingreso económico para las empresas americanas dedicadas a la fabricación de armas. Un nuevo conflicto internacional sería una gran fuente de financiación para EEUU, que durante la presidencia de Busch con las guerras de Irak y Afganistán e incluso con Obama, el país se ha gastado millones de dólares destinados a conflictos bélicos. Si EEUU decidiera finalmente entrar en guerra, la de Siria figuraría como la primera contienda desde que Obama asumió su cargo. La mala publicidad que recae sobre el presidente por amenazar con una guerra está afectando al merecimiento del Premio Nobel de la Paz que recibió en 2009. Su homólogo ruso, Vladimir Putin, dijo a finales de agosto: "Me dirigiría a Obama como Premio Nobel de la Paz: antes de emplear la fuerza en Siria hay que pensar en las futuras víctimas". Los jueces del Premio Nobel lo eligieron por las promesas que hizo durante su campaña e inicio de su mandato, pero muchos opinan que fue demasiado pronto para otorgárselo sin haberle visto actuar. Incluso el propio Obama declara que "cuando gané el premio Nobel dejé claro que no lo merecía". A raíz de ello, han surgido movimientos que exigen que le retiren el premio, uno de ellos se mueve por internet y pide que se lo entreguen al Papa Francisco, que se ha opuesto a la guerra en Siria. Si por el contrario, Obama mantiene el acuerdo concretado con Rusia la semana pasada, también le llueven las críticas. Gran parte de la opinión pública y los republicanos creen que el presidente ha caído en la estrategia rusa y permitido que Putin sobresalga. Los republicanos opinan que con el acuerdo que aceptó John Kerry se muestra una América más débil. Rusia se mantiene en su posición A diferencia de EEUU, la Federación Rusa en ningún momento ha cambiado de parecer ante la situación que se está viviendo en Siria. Este país es el que en un principio menos apoyos ha recibido, ya que gran parte de la comunidad internacional respaldaba a Obama. No obstante, Rusia ha insistido en que no se había verificado si realmente se usaron armas químicas en el ataque contra la población civil a las afueras de Damasco. Por otro lado, también ha advertido de que tampoco se había confirmado si fue el régimen quien ordenó ese ataque, ya que muchos apuntan a que pudieron ser los rebeldes en lugar de al-Asad. La primera duda que planteaba Rusia ya ha sido resuelta a favor de EEUU; los inspectores de la ONU afirman que se emplearon armas químicas contra la población siria. Antes de saberse esto, Rusia consiguió la semana pasada llegar a un acuerdo con EEUU para no atacar Siria, sino examinar su armamento químico. Rusia recalca que la segunda cuestión no ha sido resuelta. La mayoría de los países, entre ellos EEUU, señalan a al-Asad como culpable. Rusia ha anunciado que ha recibido pruebas que culparían a los rebeldes. Según Rusia, la ONU no ha tenido en cuenta diversos detalles para resolver el caso y se han dejado llevar por la política. La posición de Rusia es complicada por defender a Siria, pero lleva meses protegiendo al país árabe de otros conflictos anteriores al ataque del 21 de agosto. No es la primera vez, que Rusia apoya a un país que plantea un conflicto internacional. En el Consejo de Seguridad de la ONU, Rusia dispone de vetos pero estos han sido ignorados en varias ocasiones, como con la guerra de Irak o Kosovo. La principal causa de que Rusia y Siria sean aliadas son los interés comerciales que la primera tiene en el territorio árabe. La relación entre Damasco y Moscú data de la Guerra Fría. Actualmente, Siria supone para Rusia una fuente de petróleo y un país donde están instaladas bastantes empresas rusas. También, existe un interés geopolítico, en concreto, el puerto de Tartús, donde se haya una base militar rusa. Este punto estratégico en Siria, permite a Rusia tener acceso al mar Mediterráneo y allí se realizan intercambios comerciales de armas, ya que el país árabe es uno de los mayores compradores de Rusia en esta industria. El destino de Siria sigue en el aire. Antes de una posible guerra, deberá terminar la pelea diplomática entre EEUU y Rusia por los intereses económicos de cada uno, bajo un lema de preservar los derechos humanos de los ciudadanos sirios.





