JMJ RÍO 2013
Bergoglio se muestra cercano y carismático con los jóvenes de la JMJ
Por Natalia Méndez Aparicio
4 min
Sociedad28-07-2013
El Papa Francisco da por finalizada la JMJ de este año. En un principio, este encuentro mundial estaba previsto para que fuese dirigido por Benedicto XVI, pero su renuncia al cargo en febrero ha hecho que fuera Bergoglio quien se reuniera con los jóvenes. La anterior JMJ, celebrada hace dos años en Madrid, fue la última del papa emérito y la de Brasil ha facilitado que el actual sucesor de San Pedro se diera a conocer de manera más intensa, aunque su espontaneidad y sencillez han sorprendido a los fieles desde su nombramiento.
Aunque Juan Pablo II fue el papa más querido de la historia reciente de la Iglesia, porque trabajó por cambiar la situación europea de la época y por acercarse a los jóvenes, el Papa Francisco parece escoger un camino bastante parecido. Sin embargo, hasta el momento sus acciones son pequeños detalles respecto a las grandes muestras de "sana rebeldía" de Karol Wojtyla que supusieron un antes y un después en la Iglesia de Roma. Por otro lado, a pesar de los pocos meses que Francisco lleva en su cargo como Vicario de Cristo, han sido múltiples las comparaciones con su predecesor. Benedicto XVI fue un papa más calmado que Juan Pablo II, se limitó principalmente a seguir tradiciones implantadas por el papa polaco, una de ellas la Jornada Mundial de la Juventud. En sus ocho años de pontificado, Ratzinger ha presenciado tres jornadas de la juventud. La primera fue en su país natal, concretamente en Colonia en el año 2005, a los poco meses del fallecimiento de Juan Pablo II. Tres años después, se dirigió a Sidney (Australia), punto de arranque para las preparaciones de la JMJ, y la última fue Madrid que se celebró en 2011. Los jóvenes volvían ese año a dirigirse a España para un evento como éste. Debido a las discrepancias entre los medios de comunicación y las propias personas por el simple hecho de ser o no católicos y estar conforme o en contra de la celebración, no se sabrá si la JMJ de Madrid dio los frutos que se esperaban. No obstante, a pesar de las múltiples manifestaciones que estallaban por toda la ciudad, muchos de los jóvenes que asistieron con intenciones de participar activamente en el evento declaraban su estado de alegría con lo que vivieron. Según recientes declaraciones del arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, la JMJ de Madrid supuso "una renovación de la conciencia misionera de la diócesis". El también presidente de la Conferencia Episcopal Española añadió que es raro el colegio de carácter religioso o parroquia que no tenga algún recuerdo de aquella celebración con el objetivo de agradecer la visita del Sumo Pontífice. El número de inscripciones en la JMJ de Brasil ha sido menor que el de hace dos años, un total de 125.000 menos, aún así los organizadores manifestaron sus intuiciones de que aparecerían más personas. Los medios de comunicación españoles que retransmiten de una manera más amplia la jornada de la juventud opinan que, según las imágenes que tienen, hay mucha afluencia de gente y afirma que probablemente se batan récords de asistencia. El cambio de la localización de la vigilia, debido a problemas meteorológicos, parece que no ha supuesto un impedimento para los miles de jóvenes que han ido a ver al Papa. Este tipo de inconvenientes se vuelven a repetir en el último acto de la jornada, como sucedió en algunos momentos en Cuatro Vientos y donde los presentes se mantuvieron en el lugar. Como en la JMJ de Madrid, el Papa Francisco ha almorzado con un grupo de doce jóvenes, que algo tímidos al principio, salieron contentos de la charla que mantuvieron con el pontífice y han destacado de ella su consejo de que los jóvenes tengan un consejero espiritual que los oriente. Cada uno de los invitados procedía de un país distinto al igual que el almuerzo celebrado en 2011 con Benedicto, representando la Última Cena. Ésta y otras actividades han permitido al nuevo Papa acercarse a los jóvenes que han viajado a Brasil. Muchos otros momentos en Río de Janeiro han sido bastantes similares, pero otros, como el via crucis, han mostrado una cara distinta y original respecto a Madrid. España echó mano de las diferentes imágenes de Semana Santa para completar esta ceremonia, sin embargo, Brasil, que no dispone de un patrimonio artístico religioso como el que se pudo ver hace dos años, ha optado por una versión más moderna y escenificada del vía crucis. Ambas jornadas buscaban conversiones, vocaciones sacerdotales y afianzar la fe de los ya creyentes, mediante su presencia, el encuentro con Cristo y los testimonios de los propios jóvenes a quienes realmente va dedicado este proyecto que inició Juan Pablo II en su momento. Los primeros meses del Papa Francisco Jorge Bergoglio fue proclamado como el siguiente sucesor de San Pedro el pasado 13 de marzo, siendo el primero que procedía del continente americano. Desde aquel momento se ha mostrado como el hombre sencillo que describen los que le conocen desde mucho antes de ser Papa, evitando, por ejemplo, ponerse en su presentación toda la vestimenta que suelen lucir los papas nada más ser anunciados. Así como otras muchas cosas que ha denominado como gastos innecesarios, porque insiste en que lo importante es la fe. Tanto católicos como no practicantes lo describen como un hombre sencillo, humilde y carismático. El Papa Francisco intenta ser cercano y ameno, pero sin olvidar que los dogmas de la Iglesia son esenciales para ser "cristianos auténticos". Desde el anuncio de la dimisión de Benedicto XVI, se ha hablado de que se necesitaba un pontífice que cambiara la Iglesia. Muchos tienen sus esperanzas puestas en Bergoglio para que la Iglesia sea más moderna, sin embargo, éste, como sus dos predecesores, está intentando modernizar la Iglesia, pero sin olvidar las raíces que han constituido esta institución. No obstante, le queda un largo camino por delante y lidiar con algunos aspectos que dan una mala imagen de la Iglesia, como los casos de pederastia entre sacerdotes.





