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SALUD

Las superbacterias se propagan por España y Europa

Por Alba P. HuertasTiempo de lectura2 min
Sociedad23-07-2013

Según un informe del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) las superbacterias se han propagado en estos tres últimos años por España y Europa, pasando de “brotes esporádicos” a una “difusión regional”. Las superbacterias más comunes actualmente son las enterobacterias, que son aquellas que se encuentran en los antibióticos de última generación y que su tratamiento hospitalario requiere mayor inversión. El informe ha sido elaborado gracias a los datos de 39 países y en él se afirma que “la situación epidemiológica (en Europa) se ha deteriorado”.

Entre los años 2010 y 2012, España ocupó un nivel 2b en una escala de 0 a 5 establecido para los “brotes hospitalarios esporádico”. En 2013 se sitúa en el nivel 3, pasándose a una difusión general. El experto español que ha participado en el informe, Rafael Cantón Moreno, ha asegurado que en España se dan unos 800 casos repartidos por toda la geografía española y que esa es la razón por la cual no hay “una con más brotes que otra”. En toda Europa las superbacterias provocan la muerte a 25.000 personas al año, provocan 400.000 infecciones anuales, además de unos costes sanitarios de 1.500 millones de euros. Las infecciones que más producen estas bacterias son respiratorias y están asociadas a los pacientes que requieren de cuidados intensivos. Pero también son frecuentes las infecciones urinarias e intrabdominales en personas que han sufrido operaciones. Y otras denominadas bacteriemias que invaden la sangre. Las superbacterias se adquieren en los hospitales por el contacto entre los pacientes, los miembros del equipo médico o los utensilios. Los más propensos son aquellos que previamente han recibido un tratamiento con antibióticos o que tienen el sistema inmune debilitado porque están en terapias inmunosupresoras. Los costes de hospitalización son superiores ya que una vez detectado la infección al paciente, éste es ingresado en una habitación individual y se le hace un mayor control de las medidas de contacto así como un cambio en la forma de aplicar los antibióticos. Según el experto español “los utilizamos con dosis más altas, o bien con esquemas de tratamiento distintos, acortando los tiempos entre las dosis o con asociaciones de microbianos” y añadió que “al necesitar un tratamiento especial pasan más tiempo ingresados y tienen más demandas de recursos sanitarios”. Aún así España está muy lejos de países como Italia, Grecia o Malta que están en situación endémica. Los países nórdicos excepto Islandia, país sin un solo brote, ocupan los primeros lugares. Esto se debe a correlación existente en cuanto al uso de antibióticos, a mayor uso mayor resistencia de las bacterias. España está entre los diez primeros países de Europa en el consumo de antibióticos. Según el Ministerio de Sanidad, 20 personas de cada 1.000 toman antibióticos diariamente sin prescripción médica. Los antibióticos más consumidos son las penicilinas, las quinolonas, las macrólidos y las cefalosporinas. Catón aconseja que los médicos deben conocer mejor los antibióticos para poder recetarlos correctamente tanto cuando sean necesarios así como la dosis o el tiempo. Pero afirma que “no quiere decir que los antibióticos se están usando mal, sino que se puede mejorar su utilización”. Estas superbacterias están provocando una detención en la innovación de antibióticos ya que el proceso es largo y costoso y las farmacéuticas no quieren invertir en él. Además no se cuenta actualmente con una base de datos a tiempo real de estas superbacterias por lo que no se sabe la dimensión del brote para establecer las medidas epidemiológicas adecuadas.