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TRÁFICO

Castilla y León cuenta con más “tramos blancos”

Por Irene Flores RuizTiempo de lectura2 min
Sociedad22-03-2013

Castilla y León es la comunidad autónoma que cuenta con mayor número de los denominados “tramos blancos”, es decir, tramos de carretera de, al menos, 25 kilómetros en los que no se han producido accidentes mortales en, al menos cinco años, según ha destacado el tercer informe elaborado por la Fundación Mapfre en el que se pretende identificar estos tramos de carretera con el fin de obtener recomendaciones para el diseño y la explotación de carreteras más seguras.

En concreto, en Castilla y León que concentra el 25 por ciento de todos los "tramos blancos" de la Red de Carreteras del Estado, esto es 1.595 kilómetros de tramos de estas características, se han destacado las carreteras de la A-67, A-62, N- 110 y N-234. El estudio que es pionero en nuestro país en el que se han analizado, por primera vez, este tipo de tramos en las carreteras de gran capacidad y no únicamente en las vías de la red convencional, señala que la Red de Carreteras del Estado ha multiplicado por dos el número de "tramos blancos" si se hace una comparativa con este tipo de vías de hace diez años. Este estudio señala, asimismo, que Castilla-La Mancha es la siguiente comunidad con mayor número de este tipo de tramos pues concentra el 20 por ciento del total. Le sigue Extremadura, con el 11 por ciento del total. Por otro lado, destacan las comunidades de Madrid como Cataluña como las comunidades con el menor número de “tramos blancos”, esto es un 0,8 y 3,2 por ciento respectivamente, debido al gran volumen de tráfico que soportan las vías de estas dos comunidades autónomas. La Fundación Mapfre ha estudiado una serie de factores como son el equipamiento de la vía, el estado de conservación, el tipo de terreno, la intensidad media de circulación diaria, el porcentaje de vehículos pesados, entre otros. Entre sus conclusiones, se desprende que una baja intensidad de tráfico y unas buenas infraestructuras son dos factores que contribuyen a que una carretera obtenga una buena puntuación en seguridad vial. Entre las recomendaciones destacadas por el estudio para aumentar el número de “tramos blancos” y mejorar la seguridad vial de las carreteras españolas, se ha destacado promover la señalización, tanto vertical como horizontal, promover la conservación del pavimento y de los márgenes de las carreteras para que, en caso de salida de la vía, los daños sean los menores posibles, y mejorar la iluminación nocturna de las carreteras.