FRANCIA
La Policía francesa registra la casa de la directora del FMI
Por Pepe Olmedo
2 min
Economía20-03-2013
La brigada financiera de la Policía francesa ha registrado la casa de la actual directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, situada en París. Este registro se localiza en el marco de una investigación judicial abierta por un proceso de adjudicación de una millonaria indemnización al empresario francés Bernard Tapie, según ha informado el abogado de Lagarde.
El letrado ha asegurado a los medios franceses que estas investigaciones servirán para “esclarecer la verdad” y contribuir a “exonerar de toda responsabilidad penal” a su defendida. Además, el abogado ha añadido que su cliente “no tiene nada que ocultar”. La Justicia francesa abrió oficialmente esta investigación a Lagarde con motivo del conocido como caso Tapie en agosto del año 2011. El principal objetivo que se buscaba era comprobar si en el año 2008 Lagarde, mientras era ministra de Economía, se vio implicada en el escándalo al aprobar en un arbitraje el pago de 285 millones de euros de dinero público a Tapie, amigo íntimo del entonces presidente francés Nicolas Sarkozy, e incurrió en el delito de “complicidad en falsificación”. Un informe publicado en agosto de 2011 por el Tribunal de Justicia (CJR) señalaba que había “indicios graves y concordantes que permiten sospechar que, bajo la apariencia de regularidad de un procedimiento de arbitraje, se esconde una acción concertada para otorgar” al empresario francés el cobro de una indemnización que no habría podido conseguir mediante la vía judicial. El portavoz del FMI, Gerry Rice, ha asegurado desde un correo electrónico que “no sería apropiado hacer comentarios sobre un tema que ha estado y está todavía en manos de la justicia francesa”. Rice también ha añadido que la Junta de Directores del FMI ya “discutió esta cuestión” y “expresó su confianza en el hecho de que podría cumplir eficientemente sus funciones de Director Ejecutivo” antes del nombramiento de Lagarde. El abogado defensor de Lagarde defiende que el ex fiscal que pidió la apertura de esta investigación, Jean-Louis Nadal, “no actuó de oficio, sino movido por la oposición con fines políticos”. En caso de demostrarse los hechos la directora del FMI podría ser condenada a una pena máxima de diez años de cárcel y a 10.000 euros de multa.





