EGIPTO
El islamista Mohamed Mursi, presidente de Egipto
Por Raquel González
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Internacional25-06-2012
El candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Mursi alcanza la presidencia de Egipto tras derrotar en las elecciones a Ahmed Shafiq. “Soy el presidente de todos los egipcios, sin excepción”, aclaró Mursi mientras su victoria era celebrada por los seguidores en la plaza de Tahrir. Se trata de las primeras elecciones en las que el derecho a voto era ejercido libremente y que culminó con la proclamación de un islamista en el poder.
Concentrados en la revolucionaria plaza de Tahrir y agitando la bandera nacional con entusiasmo. Así celebraban el resultado de las elecciones los fieles del nuevo presidente, Mohamed Mursi, un islamista de los Hermanos Musulmanes, dispuesto a poner punto y final a las revueltas originadas en el anterior gobierno de Hosni Mubarak, que presionado por los egipcios abandonó el poder en febrero del 2011. Mursi consiguió vencer a Ahmed Shafiq, defensor del antiguo régimen y candidato preferido del Ejército por ser un retirado militar, con un 52 por ciento de los votos y, en su discurso, el nuevo presidente aclaró que “la gente sí puede acabar con el poder”. “No caben un lenguaje de enfrentamiento, ni las acusaciones de traición (...). Os invito a fortalecer nuestra unidad”, manifestó Mursi. Además, aseguró que no permitirán “ninguna intervención en nuestros asuntos internos”, de manera que las decisiones que tomen procederán de la “voluntad del pueblo”, con el fin de evitar injerencias extranjeras en la soberanía egipcia y proteger a la ciudadanía de las agresiones procedentes del exterior. En referencia a los últimos meses de revueltas y altercados, añadió su intención de “renovar el compromiso para con las familias de las víctimas. Su sangre derramada no será en vano”. En el ámbito internacional, el nuevo presidente anunció que, los tratados internacionales que firmaron los anteriores gobiernos serían cumplidos en este nuevo Gobierno, con intención de conseguir “un equilibrio” en la nación, además de mejorar las relaciones con El Cairo y Teherán. En sus palabras, “cumpliremos con los tratados y acuerdos internacionales y mantendremos unas relaciones internacionales equilibradas basadas en los intereses mutuos y en el respeto”. Esta actitud ha sido aplaudida por Irán, quien ha calificado la victoria de Mursi como una “espléndida visión de la democracia”.





