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CASO ATLÉTICO

Gil, hundido por goleada

Por Teresa TorrecillasTiempo de lectura2 min
España11-04-2002

Jesús Gil se verá ahora las caras con el Fiscal por el llamado Caso Atlético, que hasta el momento le ha supuesto el embargo de varios bienes y cuentas. Gil utilizó los fondos de ayuntamiento para sufragar los gastos de la publicidad de las camisetas de distintas entidades deportivas.

El valor asciende a seis millones de euros. Se beneficiaron el Club Atletico de Madrid, del que es presidente, y una sociedad llamada Dorna, en agradecimiento por un favor de contenido económico. La querella presentada por la portavoz socialista ha salido adelante. El pasado día 11 era corroborada la sentencia por el Supremo, que ha confirmado la veracidad de los hechos. El resultado han sido 28 años de inhabilitación para el puesto público de alcalde u otro análogo y una pena de seis meses de arresto. La sentencia pone de manifiesto la trascendencia social y lo inadmisible de los hechos, como que el resto de los técnicos y políticos del ayuntamiento no ejercían las responsabilidades que les correspondían, jugando un papel superfluo motivado por Gil. Gil ha tratado de defenderse a través de un comunicado en el que afirma en primer lugar que otros delitos que se le adjudican son falsos, como los de malversación de caudales, falsedad en documentos públicos y aprobación indebida. Gil añadió que él no fue quien suscribió los contratos con el Atlético y que fue el interventor el que ordenó el pago. Gil se enfrenta ahora a una petición de pena por parte del Fiscal Anticorrupción, Carlos Castresana, de 17 años y medio de cárcel por el llamado Caso Atlético. Se le han embargado 39,8 millones de euros en concepto de bienes y cuentas para garantizar la eventual condena en el caso. El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional ha librado ya los mandamientos de embargo de las acciones de Jesús Gil en el Atlético de Madrid, su residencia familiar en Marbella, cinco fincas rústicas de su propiedad en las provincias de Ávila y Toledo, un chalé en La Moraleja (Madrid), una parcela en San Sebastián de los Reyes y una vivienda en Madrid capital. Se le han embargado los saldos de cuentas corrientes, entre ellas, las que están a nombre de Promociones Futbolísticas y los derechos de crédito ostentados por esta empresa contra el Atlético.