NBA
Jackson y Bryant se quedan sin dedos para tanto anillo
Por LaSemana.es
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Deportes18-06-2010
El segundo anillo de Pau Gasol fue también el undécimo para Phil Jackson, el entrenador más prolífico de la historia de la NBA. El técnico de Montana ha vuelto a guiar con maestría el vestuario de los Lakers y ya posee dos laureles más que Red Auerbach, a quien superó la campaña pasada. Mientras, Kobe Bryant sumó su quinto título, con lo que se acerca a su eterno alter ego, Michael Jordan.
Philip Douglas Jackson (Deer Lodge, Montana, Estados Unidos, 1945) volvió demostrar que es el mejor entrenador de la historia de la liga. El técnico llevó a los Lakers al triunfo elevando a once las veces que ha dirigido a un equipo campeón y enriqueciendo aún más una trayectoria en la que, literalmente, no tiene dedos en las manos para lucir la cantidad de anillos que ha conseguido. Los Celtics, grandes rivales históricos de los Lakers, sucumbieron en las Finales, viéndose superados por unos angelinos que, mentalizados por su entrenador, supieron recuperar su mejor versión en el momento cumbre para revalidar el título de campeones logrado el pasado año. Ya conocido como el Señor de los anillos de la NBA, Jackson sólo ha estado en dos equipos durante sus 19 años de trayectoria como técnico y puede presumir de haberlos metido siempre en playoffs. Dirigió a los Chicago Bulls, entre 1989 y 1998, y comanda a los Lakers desde 1999. Con los primeros, y de la mano de Michael Jordan, Jackson consiguió seis títulos (1991, 1992, 1993, 1996, 1997 y 1998), mientras que con los Lakers, y bajo la batuta de Kobe Bryant, ha añadido otros cinco más (2000, 2001, 2002, 2009 y 2010) a un inmaculado currículum al que hay que sumarle el anillo de campeón conseguido con los Knicks de Nueva York en 1973, éste en su etapa como jugador. La fórmula del éxito en ambos conjuntos ha sido siempre la misma, aparentemente sencilla, pero de una profunda complejidad: una o dos superestrellas en la cancha, acompañadas por buenos actores de reparto, un triángulo ofensivo que se ha vuelto parte de su leyenda, y una extraordinaria química entre él y sus jugadores. Y es que su figura siempre ha estado rodeada de un misticismo especial. Sus montajes de vídeo motivacionales, sus frases filosóficas, sus gestos medidos y focalizados hacia un objetivo o sus manías casi enfermizas han hecho que se le conozca como el Maestro Zen, genio de los juegos mentales. Sin embargo, los años empiezan a pasarle factura. Sus problemas de espalda, los crónicos de cadera y la fascitis plantar que padeció han limitado aún más su movilidad y ya se plantea su retirada a corto plazo. Cuando eso ocurra, su sustituto, con el que ya se comienza a especular en los medios californianos, sabrá que se enfrenta a la responsabilidad de cubrir el hueco de una auténtica leyenda en el mundo del baloncesto. Jackson mira por encima del hombro a todos los entrenadores que han pasado por la NBA. El único que se le acerca es Red Auerbach, que logró nueve anillos con los Boston Celtics. Quinto anillo para Bryant Si Jackson sumó su undécimo título, para Kobe Bryant fue el quinto anillo de la NBA. El escolta de Lakers, que no estuvo tan espectacular como en otras ocasiones, confirmó una vez más su supremacía en la mejor liga del mundo al hacerse, por segundo año consecutivo, con el galardón de Jugador Más Valorado (MVP). El de Filadelfia promedió en estas series finales 28,5 puntos y 8,5 rebotes para igualar al mítico base laker Earvin Magic Johnson en número de anillos, y quedarse a uno de Michael Jordan, con el que se le compara continuamente. Igualmente, con dos nominaciones (2009 y 2010), es uno de los nueve jugadores en la historia de la NBA en ganar varias veces el MVP. Está a uno de alcanzar a su ex compañero Shaquille O´Neal, que se lo birló en las tres anteriores ocasiones en las que Bryant fue campeón con los Lakers.





