Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

KIRGUISTÁN

Rusia no enviará tropas para sofocar la violencia de momento

Por Miguel MartorellTiempo de lectura2 min
Internacional16-06-2010

En medio del caos que vive el sur de Kirguistán, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC) mantiene su inmovilidad respecto a la ola de violencia, que según organizaciones uzbekas podría haberle costado la vida a más de 700 personas. La ONU calcula que hasta 100.000 uzbekos podrían convertirse en refugiados en los próximos días.

La OTSC -formada por Rusia, Bielorrusia, Armenia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán- se reunió el lunes para discutir la situación en las regiones sureñas de Osh y Jalal Abad, el peor conflicto interétnico que vive Kirguistán en los últimos veinte años. Aunque la alianza ha elaborado un plan para detener los choques entre kirguises y uzbekos, que incluye el despliegue de tropas en el sur del país, éste debe ser aprobado por los líderes de los siete países que conforman la OTSC, algo que no parece que vaya a producirse de forma inminente. El secretario general de la alianza, Nikolai Bordyuzha, ha garantizado los recursos de la OTSC para intervenir, pero ha dejado claro que "hay que pensarlo bien antes de usar estos medios". A juicio de la organización, esos "medios" deben utilizarse "como parte de un conjunto de medidas", que tampoco se han llegado a concretar. Mientras tanto, la ONU calcula que cerca de 75.000 uzbekos han huído del sur de Kirguistán hacia Uzbkeistán y advierte de que pronto la cifra podría elevarse a 100.000. Las autoridades uzbekas ya han alertado de que no puede hacerse cargo de todos los refugiados que abandonen el país. Mientras Rusia demora su respuesta ante la situación que vive esta República ex soviética que un día estuvo bajo su control, los uzbekos de Kirguistán denuncian ser víctimas de un auténtico "genocidio" por parte de nacionalistas kirguises que cuentan con la complicidad de la Policía y el Ejército del país. Grupos uzbekos han afirmado que el Gobierno de Kirguistán maquilla las cifras de muertos, que sitúa en más de 120 frente a los más de 700 y más de 1.500 heridos de los que informan los uzbekos, para evitar que la comunidad internacional considere su gestión como un fracaso. El actual Ejecutivo se formó el pasado mes de abril, después de que la oposición asumiera el poder en una revuelta que acabó con el autoritario presidente Kurmanbek Bakiyev, al que acusan de alimentar económicamente e ideológicamente las revueltas para volver al poder.