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ATENTADO EN PAKISTÁN

Los vecinos y las fronteras de Pakistán convierten la zona en un avispero

Por J. F. LamataTiempo de lectura2 min
Internacional29-12-2009

Su situación a lo largo de la historia no tienen que envidiar nada a lo que sucedió en los Balcanes europeos. Si anteriormente en Pakistán existía una gran rivalidad entre hindúes y mahometanos, procedentes de Arabia; ahora, además del tradicional enfrentamiento entre los musulmanes de Pakistán y los hindúes de la India, se suma el odio entre dos facciones de islamistas, los chiies y suniies.

Desde el momento inicial de Pakistán, este país estuvo marcado por el enfrentamiento. La diferencia entre los hindues y los mahometanos, procedentes de Arabia, fueron los que desarrollaron un sentimiento pro-autónomo que llevó a la fundación del estado de Pakistán en 1947, que vino acompañado por una gran multitud de conflictos violentos y actos de salvajismo en las fronteras, especialmente trágica fue la situación de Cachemira. La represión anti-musulmanas en la India, llevaron a un enorme colectivo de esta religión a pasarse a Pakistán y vicebersa. Al igual que la lndia, en Pakistán hubo magnicidios. Si el indio Ghandi fue asesinado por un fanático hindú que quería la guerra santa contra Pakistán, el primer ministro paquistaní Liaquat, fue asesinado por un fanático musulmán que quería guerra santa contra la India. En 1953 Pakistán se definía oficialmente como una República Islámica. Sin embargo, si no hubiera sido poco por los conflictos entre hindúes y islámicos, el problema se recrudecería mucho más entre islámicos: chíies y suníes. Enfrentamientos con occidente Los extremistas de la mayoría suní consideran herejes a los chiíes y ambos grupos se han involucrado en una serie de asesinatos y represalias en Pakistán, en especial en Karachi, la ciudad más grande del país. El origen del conflicto está relacionado con la familia de Mahoma, precísamente se celebraba no hace mucho el décimo día del mes sagrado musulmán de Muharram, que conmemora la muerte del nieto del profeta Mahoma ocurrida en el siglo VII. El mes de Muharram se ha visto manchado a menudo por ataques con explosivos y enfrentamientos violentos entre la mayoría musulmana suní de Pakistán y su minoría chií. Las dos secciones han encontrado opositores en el mundo occidental. Por ejemplo en la década de los ochenta se hizo especialmente célebre el Ayatolá Jomeini de Irán, líder chíi, auténtico enemigo número 1 de los americanos aquella década. Aún a día de hoy Irán sigue en el ojo del candelero incluso para la administración Obama y su líder Jameini es igualmente chíie. Por otro lado suníe era el difunto dictador iraquí, Sadam Hussein, la figura más odiada por los Estados Unidos durante la década de los noventa.