FÓRMULA 1
Austria, tierra maldita para Michael Schumacher
Por David del Olmo
2 min
Deportes13-05-2001
El escocés David Coulthard consiguió el triunfo en el Gran Premio de Australia de Fórmula 1 y se acerca a Michael Schumacher en la clasificación del Mundial. Schumacher mantiene cuatro puntos de ventaja con respecto al escocés (42 y 38 puntos, respectivamente). Ni Pedro de la Rosa ni Fernando Alonso pudieron terminar la prueba.
Lo más destacado de la carrera austriaca fueron los incidentes de la salida. Problemas electrónicos con el control de tracción dejaron a los Jordan de Frentzen y Trulli en la línea de salida y obligaron a Hakkinen a abandonar sin siquiera haber movido su monoplaza. Con estos abandonos, los Williams copaban la cabeza de la prueba, pero hasta seis coches rodaban juntos. La sorpresa fue Verstappen, que llegó a rodar segundo, pero que se vio perjudicado por su estrategia de dos repostajes. Con todo, antes abandonó Ralf Schumacher, lo que dejó vía libre a su hermano para acechar el liderato de Juan Pablo Montoya. Pero una mala frenada del colombiano cuando Schumi ya le adelantaba concluyó con ambos pilotos fuera de la pista. Aunque pudieron volver, Schumacher no pudo recuperar la segunda plaza y Montoya terminó por abandonar varias vueltas más tarde. Este incidente ayudó a Coulthard a ascender en la clasificación (había salido séptimo) y sumar su segundo triunfo de la temporada. Le ganó la mano a los Ferrari en el repostaje: el escocés aguantó todo lo que pudo con su McLaren después de que repostaran los Ferrari para abrir una diferencia que consiguió mantener después de su paso por la asistencia. Detrás de él se situó Rubens Barrichello, pero las órdenes de la escudería Ferrari eran que puntuase por delante Schumacher, para sumar unos puntos vitales con vistas a la clasificación final del Mundial. El brasileño cumplió su papel y se dejó rebasar en los últimos compases de la prueba. Así, los pilotos de la Scuderia flanquearon en el podio a la flecha de plata de Coulthard. El circuito de A-1 Ring, corto y virado, se cobró varias víctimas por averías mecánicas. Entre ellas a los dos pilotos españoles; Pedro de la Rosa se pasó medio Gran Premio rodando a un ritmo muy lento, por problemas con el alerón delantero de su Jaguar, que le hacía perder estabilidad y acabó provocando la rotura de la caja de cambios, mientras que el Minardi de Fernando Alonso murió en el repostaje, por idéntico motivo con las marchas.





