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TERRORISMO

España se une para condenar los atentados

Por Martín CastroTiempo de lectura3 min
España01-08-2009

El puñetazo del terrorismo ha unido a toda España. Con sus dos atentados, la banda terrorista ha conseguido todo lo contrario de lo que buscaba: la inestabilidad política y la tensión entre los grupos. Los dos atentados han conseguido que José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, hagan abstracción del abismo que les separaba, y pasen horas juntos sin tensiones y se dediquen mensajes de apoyo mutuo.

El Gobierno, los partidos políticos y los agentes económicos y sociales han condenado el atentado terrorista en el municipio de Calviá, Mallorca, y han apostado por la unidad para derrotar a ETA. De hecho, todas las fuerzas con representación parlamentaria, así como las organizaciones sindicales y empresariales han suscrito una declaración conjunta para ratificar su “absoluta unidad” y “absoluta firmeza” en la lucha contra ETA. El Rey Juan Carlos ha decidido no variar sus tradicionales vacaciones en Palma y a su llegada a la isla, aseguró sentirse “segurísimo y encantado” de llegar a Mallorca. Don Juan Carlos aprovechó para condenar los dos atentados y reconoció que hay que continuar igual “dándoles en la cabeza, hay que combatirlos hasta acabar con ellos”. Con un semblante visiblemente serio compareció en la rueda de prensa posterior al Consejo de ministros la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, quien sostuvo que los etarras “tienen los días contados” y que “no tienen ni un último rincón del mundo al que acogerse”. “No hay posibilidad de hablar de diálogo”, ha zanjado De la Vega al ser preguntada por esta posibilidad. Y es que las Fuerzas de Seguridad creen que desde el asesinato del comisario Eduardo Puelles en Bilbao, ETA inició una campaña de atentados suficientemente contundentes como para desestabilizar al Estado creando una situación de tensión que contraste con un periodo posterior sin atentados que pueda favorecer ciertos contactos y resaltar las contradicciones entre las fuerzas políticas. Sin embargo, los atentados en vez de desestabilizar, han unido a todo el grupo democrático. José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy volvieron a escenificar la unidad de los dos principales partidos de España en la lucha contra el terrorismo. Ambos estuvieron la capilla ardiente de las víctimas en el atentado de Palmanova. Desde allí el líder del Gobierno mandaba un mensaje de apoyo a las familias de los dos guardias asesinados y afirmaba que “las Fuerzas de Seguridad del Estado actuarán llevando a cabo su labor, para que los etarras sean detenidos y condenados”. En la misma línea se mostraba el líder popular, quien expresaba su solidaridad “y afecto” a la Guardia Civil y reiteraba su apoyo al Gobierno para detener a los responsables de este ataque terrorista. La misma unió mostraron PNV y Aralar, dos partidos nacionalistas vascos, que se han unido para proyectar democráticamente sus reacciones tanto a la organización terrorista por su barbarie como al sector de la izquierda radical que no acaba de desligarse del terrorismo. Los portavoces parlamentarios del PNV, Joseba Egibar, y Aintzane Ezenarro, de Aralar, coincidieron en exigir al sector abertzale que no condena la violencia “que dé un paso más” para exigir la desaparición de ETA ya que “la lucha armada no tiene ningún sentido”. Del mismo modo se expresaron también la alianza de gobierno vasco. El lehendakari, Patxi López, advirtió a ETA de que los vascos no van a permitir que “se alardee de la violencia en nombre de Euskadi” y de que utilizarán todos los mecanismos del Estado de Derecho para “perseguir y detener” a los terroristas. El presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti, declaró que “estos que han hecho esto no son vascos, no son nada, son mierda”.