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LIBERTAD DURADERA

EE.UU. aplica la Convención de Ginebra a los detenidos talibán

Por Txema GarcíaTiempo de lectura1 min
Internacional10-02-2002

Washington recibió multitud de críticas de decenas de países y de organismos internacionales por el trato que los detenidos reciben en la base caribeña, así como por el hecho de que éstos vivieran al margen de toda jurisdicción. La Administración Bush se negaba a aplicarles las leyes afganas, las estadounidenses, o las internacionales.

La decisión de la Casa Blanca no satisface a los denunciantes de la situación de los detenidos ya que el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, anunció que esta medida sólo podrá aplicarse a los detenidos afganos pero no a los miembros de Al Qaeda, que no serán considerados prisioneros de guerra. “Al Qaeda es una organización terrorista internacional, no un Estado firmante de la Convención”, declaró Fleischer, quien añadió que, en términos prácticos, la vida de los detenidos no cambiará, ya que “los seguiremos tratando bien, porque eso es lo que EE.UU. siempre ha hecho”. Como prisioneros de guerra, los afganos tienen derecho, entre otras cosas, a no sufrir torturas ni malos tratos, a recibir atención sanitaria y alimentación suficiente, a percibir un pequeño estipendio, a practicar gimnasia, a disponer de instrumentos musicales, a asesoramiento legal y, sobre todo, a negarse a ser interrogados, más allá de su nombre y su unidad, según recoge la Convención de Ginebra. La decisión de Bush coincidió con el restablecimiento del puente aéreo entre Kandahar y Guantánamo, que estaba interrumpido, según explicaciones oficiales, por la falta de espacio material en el campamento para acoger más de los 158 prisioneros que hasta el pasado jueves había. EE.UU. construyó a marchas forzadas 320 nuevas celdas con cadenas y barras metálicas, a la intemperie y en medio de alambradas. Asimismo, el Congreso estadounidense se ha visto obligado a aprobar la construcción de una prisión dentro de la base militar con capacidad para 408 prisioneros. Washington anunció que comenzará próximamente la repatriación de los primeros prisioneros que ya han sido interrogados y que no serán acusados de terrorismo.