MARRUECOS
Mohamed VI mira al Sahara para descentralizar Marruecos
Por Ángela González Rodríguez
2 min
Internacional31-07-2009
Diez años después de la llegada de Mohamed VI al trono marroquí, a finales de julio de 1999, el ímpetu reformista de los primeros años de su reinado parece empezar a perder fuelle. Mientras, cada vez son más las voces que se alzan pidiendo que los proyectos de impulso económico se traduzcan en un mayor desarrollo social y político.
Mohamed VI de Marruecos aprovechó su discurso de conmemoración del décimo aniversario de su coronación como soberano del país magrebí para adelantar las próximas reformas políticas y judiciales. Mención especial requiere el anuncio sobre la creación de una Comisión Consultiva para la Regionalización, que deberá establecer las bases de un plan de descentralización del país, comenzando por el Sahara Occidental. Pese a dedicarle un extenso fragmento de su discurso conmemorativo, el gobernante marroquí no especificó cuál será el calendario a seguir para la puesta en marcha de este nuevo modelo. Efectivamente, tan sólo aseguró que el pistoletazo de salida se daría en el convulso territorio del sur del país. Se trata de una "valiente iniciativa de autonomía" presentada por Rabat, "cuya seriedad y credibilidad han sido reconocidas internacionalmente", y que, a juicio de la capital, "garantiza los Derechos Humanos y buscan la reconciliación". El rey brindó así la posibilidad de una autonomía para la ex colonia española como vía de solución al conflicto. Alternativa, por otra parte, que es la única que considera el Gobierno marroquí. "Hemos reforzado todavía más la unanimidad nacional en torno a la preservación de la integridad territorial de nuestro país", aseguró Mohamed VI, quien además explicó que la comisión "deberá hacer una profunda reflexión sobre las vías y medios para hacer de las provincias del sur -Sahara Occidental- un verdadero modelo de regionalización avanzada". En la misma línea, el rey destacó detalladamente el "fuerte impulso" que quiere dar a la diplomacia marroquí, "erigiéndola sobre principios sólidos y decididos, una orientación realista y unos mecanismos eficientes con el objeto de alcanzar resultados tangibles", según informan medios locales. El fin último de esta iniciativa, "movilizarse en defensa de la causa sagrada de la unidad territorial del Reino y de los intereses supremos nacionales". Para ello, el soberano marroquí tiende una mano a los expertos de Naciones Unidas que, desde hace años, vigilan que se garanticen los Derechos Humanos de los saharauis. A tal efecto, Mohamed VI ha reconocido los "constantes y edificantes esfuerzos y colaboración" de la ONU para alcanzar una "solución política, consensuada y definitiva al diferendo regional en torno a la marroquinidad del Sahara”.





