Cine
El gran baile del cine
Por Carmen Rosa Fernández
2 min
Espectáculos12-05-2001
Cannes ha vuelto, y con él el espectáculo garantizado en el festival de cine más prestigioso del mundo. Estrellas con suntuosas limusinas, sol, playas plagadas por modelos, fotógrafos por doquier e, incluso, bailarinas zarandeando sus suntuosos vestidos al son del can-can en La Croisette más concurrida del año.
Esto y mucho más dio de sí una apertura de puertas en la que, hasta la película elegida para la ocasión, Moulin Rouge, del australiano Baz Luhrmann, tenía acento francés. Como ingrediente español de este gigantesco cóctel de cine que es Cannes, la película del catalán Marc Recha, Pau y su hermano y la producción de Querejeta Asesinato en febrero. El director australiano, Baz Luhrmann, fue el encargado de inagurar la 54 edición del festival de cine de Cannes con su película, Moulin Rouge, muy apropiada para la ocasión y el lugar. El filme, ambientado en el colorista Paris del siglo XIX, cuenta en forma de musical pop la relación amorosa entre la chica más popular del famoso burdel y un aprendiz de escritor. La australiana Nicole Kidman y el británico Ewan McGregor encarnan a los dos personajes protagonistas al son de los grandes éxitos de artistas como Bowie, Lennon o Madonna. Esta crónica del cabaret compite por la Palma de Oro con otros 19 filmes, entre los que se encuentra la película española Pau y su hermano, de Marc Recha. El tercer trabajo del joven realizador catalán, que mezcla el catalán, el castellano y el francés, retrata la situación en la que queda un grupo de personas tras la muerte de un familiar. Aunque estaba prevista para la sección Una Cierta Mirada, finalmente Recha se ha hecho un hueco entre los grandes de Cannes, algo que aún sorprende a la mayoría de críticos reunidos en el festival. Por otro lado Asesinato en febrero la película de Eterio Ortega, con producción y guión de Elías Querejeta sobre los asesinatos de Fernando Buesa y su escolta a manos de ETA, se presenta como uno de los platos fuertes dentro de la Semana de la Crítica. En la avalancha de estrenos que supone el festival, la expectación la despertó desde el comienzo el padrino Francis Ford Coppola con la versión definitiva de la mítica Apocalypse now: Un total de 53 minutos más que el público de Cannes devoró con la misma pasión con la que lo hizo hace 22 años el jurado que le otorgó la Palma de Oro en ese mismo lugar.





