ARTE
La subasta de los objetos de Gandhi causa polémica
Por Adriana Escalada
2 min
Cultura05-03-2009
Aún con las presiones del Gobierno indio y de la familia de Mahatma Gandhi de no vender los objetos personales de este último, no han conseguido impedirlo y la casa Antiquorum lo ha puesto a la venta. La subasta se ha realizado en Nueva York y ha sido un coleccionista privado, V.J. Mallya, el que ha pagado 1,8 millones de dólares (1.435.000 euros), aunque los objetos habían sido valorados con un precio de salida de entre 20.000 y 30.000 dólares. El objetivo: hacerse con un par de sandalias, un cuenco, un plato, un reloj de bolsillo, varias imágenes de Gandhi y las míticas gafas del pacifista.
La polémica surgió desde el anuncio de que se iban a poner a la venta a principios de febrero por parte de la oficina neoyorquina de la casa de subastas suiza. Esto fue así, porque tanto para su familia como para la India estos objetos son considerados como patrimonio nacional y personales. El Tribunal Superior de Nueva Delhi ha impulsado una orden para intentar paralizar la venta del lote de objetos, sin haber conseguido el fin. No es la primera vez que se promueve una orden como esta, en 1996 ya se había realizado una, intentando que la subasta detuviera la venta de unos manuscritos de Gandhi en Londres; esa vez sí que se consiguió. Pero V.J. Mallya viendo el conflicto que ha generado la compra de estos objetos, tiene previsto devolverlos a su casa natal, Nueva Delhi, y de esta manera acabar con esta polémica. El anterior dueño de los objetos, James Otis, se ha mostrado apesadumbrado por lo ocurrido y asegura que va ayunar 23 días para reflexionar sobre lo que ha hecho: conseguir que las posesiones del líder pacifista inicien una guerra diplomática. El reloj de bolsillo (1910) es de la marca Zenith. Él siempre lo llevaba colgando de sus vestimentas aunque no funcionase, ya que le faltan las manecillas de los segundos y de la alarma. Otro de los objetos que aparece son las sandalias que Gandhi entregó a un militar británico en 1931 en Aden, durante un viaje desde Bombay a Londres. El plato y el cuenco con una inscripción grabada, en los que Gandhi comía, fueron un regalo a su nieta Abha en la década de los cuarenta del pasado siglo. Y el último objeto, las gafas metálicas y redondeadas, con su estuche de cuero negro no se sabe a ciencia cierta, pero se cree que fueron un regalo al príncipe y militar indio Shiri. Todas estas pertenencias constituían prácticamente todas sus posesiones. Gandhi o el padre de la nación, que es como le conocen en su país, lideró el movimiento independentista de India contra el imperio británico. En 1948 fue asesinado por un fundamentalista hinduista, cinco meses después de la emancipación de su país.





