INFANCIA
España aumenta sus cifras de natalidad gracias a los inmigrantes
Por Paula López
2 min
Sociedad21-12-2008
Si en 2007 España alcanzaba su récord de natalidad desde 1991, este año las cifras superan la media europea. Se prevé que España cuente con 45.853.000 habitantes para el próximo enero, frente a los 45,283.300 del año 2007 y gracias, sobre todo, a la llegada de inmigrantes al país.
Los últimos doce meses registraron una media de once nacimientos por cada mil habitantes, un porcentaje mayor a la media de la Unión Europea (10,8 nacimientos por cada mil habitantes). España se posiciona, de esta manera, en el número doce de países europeos con el índice más alto de natalidad. Por encima, y con bastante diferencia, se encuentran Irlanda (18,1 por mil) Francia (12,9 por mil) o Estonia (12,2 por mil). En el lado opuesto, con menos nacimientos están Alemania (8,3 por mil) Malta y Austria (9,2 por mil). La razón con más peso de este incremento de la natalidad en España es la llegada de inmigrantes. Según datos de Eurostat, es el segundo país al que han llegado más inmigrantes este año (más de 464.000), sólo superado en la Unión Europea por Italia, con poco más de 20.000 inmigrantes más. En 2006, casi 80.000 niños españoles eran de madres extranjeras y estas cifras continúan en aumento: del año 2004 al 2006 el porcentaje varió de un 13,78 a un 16,46 por ciento. A pesar de las cifras positivas, España está lejos de la natalidad que se registraba en el pasado, cuando muchas mujeres tenían cuatro, cinco o seis hijos. Hoy es bastante difícil encontrar una familia numerosa: las mujeres españolas tienen 1,37 hijos de media. Además, la edad media de estas mujeres se sitúa alrededor de los treinta años (en cinco años la media se ha retrasado dos años). Las mujeres con más estudios tienen los hijos más tarde que las de estudios medios y un 60 por ciento considera la maternidad como un obstáculo para su carrera profesional. Los motivos de este gran cambio en menos de 50 años son, sobre todo, la incorporación de la mujer al mundo laboral y la falta de confianza en el futuro. El mobbing, las pocas ayudas económicas que se les ofrecen y el miedo al despido hacen que estas mujeres se retraigan cuando se plantean formar una familia. Ante esta situación, la Comisión Europea (CE) plantea, desde octubre, echar una mano aumentando las semanas mínimas remuneradas de baja maternal de catorce a dieciocho y, además, subir las prestaciones. En España, las semanas de baja maternal son dieciséis, cuando, por ejemplo, en Reino Unido son 52. El nuevo planteamiento de la CE aumentaría, como mínimo, en dos semanas la situación española, pero no tendría que modificar la inglesa, ya que no limitarían las condiciones. Además, la Comisión quiere reforzar la protección de la madre contra el despido durante el embarazo y garantizar su vuelta al trabajo.





