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SALUD

Estudios científicos desmienten falsos mitos navideños

Por Leticia PradoTiempo de lectura2 min
Sociedad18-12-2008

Son muchas las creencias que, aunque cuentan con la completa confianza de gran parte de la sociedad, no han sido comprobadas científicamente. Ésta es la segunda vez que Rachel Vreeman y Aaron Carroll recurren a la investigación para demostrar la falsedad de algunos mitos propios de estas fechas.

La revista British Medical Journal (Revista Médica Británica) publica los intentos de un grupo de investigadores norteamericanos por demostrar la certeza empírica de seis de las leyendas más relacionadas con la época navideña. Este es el segundo año consecutivo en el que dos profesores de la Escuela de Medicina de Indiana se proponen desenmascarar alguna de las creencias completamente aceptadas como verdaderas en todo el mundo, incluso por algunos expertos en medicina. Rachel Vreeman y Aaron Carroll comprobaron en 2007 la veracidad de siete leyendas médicas que resultaron ser falsas y, esta Navidad, han decidido continuar su trabajo con algunas convicciones relacionadas con los excesos de estas fiestas. Los resultados de sus investigaciones son claros: o los mitos son falsos o aún no se ha encontrado una demostración científica que confirme su veracidad. El boca a boca ha sido el responsable de la expansión de la mayor parte de todas estas leyendas sometidas a estudio. Una de ellas es la afirmación de que el azúcar provoca hiperactividad en los niños. Los dos estadounidenses han comprobado su falsedad atendiendo a más de doce ensayos clínicos realizados con anterioridad. El azúcar de los dulces o de fuentes naturales no produjo modificaciones en el comportamiento de los niños que lo habían consumido, por lo que Vreeman y Carroll se atreven a afirmar que los cambios son obra de la mente de los padres. La explicación de tal convencimiento es que el azúcar tiene un importante contenido energético lo que lleva a pensar que, consumirlo en exceso, puede provocar hiperactividad. También relacionado con los abusos está otro de los mitos: comer en abundancia de noche engorda. Los profesores afirman: "Las personas ganan peso sólo porque ingieren, en general, más calorías de las que queman". Su tesis defiende que sólo engordan aquellas personas que ingieren más calorías durante del día de las que pueden gastar, sin importar cómo estén repartidas a lo largo de la jornada. Además, después de las largas noches de celebraciones navideñas, las resacas son la única compañía de muchos a la mañana siguiente. Ni las cervezas, ni los medicamentos, ni las vitaminas de las frutas funcionan como cura verdadera. La única solución es la moderación o la abstinencia. Tres afirmaciones completan el grupo de creencias negadas por los investigadores: las flores de Nochebuena no son tóxicas, los suicidios no aumentan en Navidad (los estudios demuestran, incluso, que en esta época disminuyen) y el calor corporal no se pierde por la cabeza. Esta última tiene su explicación en un estudio realizado en militares del Ejército Norteamericano. Los científicos les pusieron trajes de supervivencia ártica y analizaron la pérdida de calor. La cabeza era la única parte que tenían descubierta y por eso perdieron la mayor parte del calor por ella. Estos seis mitos que se han ido transmitiendo de generación en generación ya no son válidos. Vreeman y Carroll defienden sus estudios porque consideran importante desmentir afirmaciones que afecten al cuerpo y la salud humanos.