Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

CRISIS ECONÓMICA

La clase media necesita ayuda para afrontar la crisis

Por Ana SellersTiempo de lectura2 min
Sociedad23-10-2008

La crisis afecta a todo el mundo. Sin embargo, son los ciudadanos de clase media y baja y los jóvenes los más afectados. Cada vez son más las personas que solicitan ayuda para poder llegar a final de mes a diversas organizaciones humanitarias.

El número de personas que se ven afectadas por la crisis económica cada vez es mayor y está surgiendo un nuevo tipo de pobre entre los ciudadanos de la clase media. Según datos de Cáritas en Madrid, en el último año, han atendido a casi 67.000 personas que solicitaban asesoramiento para poder llegar a final de mes, lo que supone un incremento del 21 por ciento con respecto al año anterior. También las familias numerosas necesitan ayuda. Cada vez más acuden a la beneficencia en busca de comida, apoyo económico o ropa usada. El 60 por ciento de las mismas son familias jóvenes con dos o tres hijos en edad escolar que tienen serios problemas a la hora de pagar sus hipotecas. Cerca de la mitad, son inmigrantes. Los más pequeños y los más mayores son otros sectores afectados por la crisis. Según la presidenta de Unicef en España, Consuelo Crespo, los niños serían los más perjudicados por la actual situación económica, sobre todo, en los países en vías de desarrollo. Los jubilados no se quedan al margen. Las personas mayores también se encuentran muy afectadas por el caos en el mercado financiero ya que corren el riesgo de perder la mayoría de sus ingresos. Gran parte del problema tiene que ver con la situación del empleo que perjudica, sobre todo, a los menores de 30 años. Dicha situación ha dejado una tasa de paro de más del 17 por ciento. Entre los jóvenes, los más afectados son los trabajadores con edades comprendidas entre los 16 y los 19 años, cuya tasa se sitúa en casi un 75 por ciento. Esto se debe a que los jóvenes acceden a trabajos temporales como primeros empleos. Este tipo de ocupación ha aumentado en el último año más que el estable; hoy en día, hay 400.000 hogares más que dependen de empleo temporal, y sólo uno de cada ocho parados en edad de trabajar recibe un subsidio por desempleo.