INMOBILIARIA
Aceptada la suspensión de pagos de Martinsa-Fadesa
Por Laura M. Álvarez
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Economía28-07-2008
El Juzgado de los Mercantil número 1 de A Coruña ha declarado en situación de concurso voluntario de acreedores (la antigua suspensión de pagos) al grupo inmobiliario Martina-Fadesa y ha nombrado tres administradotes concursales.
La compañía ha valorado de forma positiva el acto judicial y subrayó su intención de alcanzar “en un plazo razonable” un acuerdo con sus acreedores para lograr una rápida solución al concurso. Para ello necesita el respaldo del 20 por ciento de la masa acreedora para ser iniciado y en última instancia la adhesión de más del 50 por ciento del capital adeudado para poder ser aprobado, permitiría a la empresa acortar el periodo de control concursal a un plazo de sólo dos meses. El juzgado consideró que la petición de iniciar este proceso que hizo la propia inmobiliaria la semana pasada se justifica ya que “Martinsa-Fadesa se encuentra en situación de insolvencia inminente, por lo que el estado en que se encuentre prevé no cumplir con sus obligaciones Según el auto del juez, el grupo inmobiliario conservará las facultades de administración y disposición de su patrimonio, pero éstas quedarán sometidas "a la intervención de los administradores concursales, mediante su autorización o conformidad". Por su parte, los acreedores dispondrán de un mes de plazo, a contar desde el 1 de septiembre, para poner en conocimiento de la administración concursal la existencia de los créditos que les debe la compañía. La compañía tiene previsto reestructurar su actividad y vender activos para lo que cuenta con un patrimonio valorado, a cierre de 2007, en 10.805 millones de euros. De esta cantidad, 6.625 millones corresponden a suelo, 3.159 millones a obras en curso, 451 millones a unidades pendientes de venta, 275,5 millones a suelo, 161,5 millones a inmuebles en patrimonio y 133 millones a campos de golf. Martinsa-Fadesa presentó el pasado 15 de julio la solicitud de concurso voluntario de acreedores para garantizar la continuidad de su proyecto empresarial y poder sanear la compañía, que cuenta con una deuda de 5.200 millones de euros y un patrimonio de 10.805 millones de euros.





