HALLAZGO
El óleo, un invento lejano a Europa
Por Marta G.Bruno
2 min
Cultura23-04-2008
Los talibanes se apresuraron a dinamitar las estatuas de los budas gigantes de Bamiyán (Afganistán) en 2001, por considerarlas contrarias al Corán. Con ello, casi eliminan el primer rastro encontrado hasta hoy de obras realizadas al óleo. Así se destierra la idea por la que se creía que las primeras pinturas de aceites secantes proceden de Europa.
Un grupo de Científicos japoneses, estadounidenses y europeos dieron a conocer la semana pasada este descubimiento, que se desprende del estudio publicado en el Journal of Analytical Atomic Spectometry. El lugar del hallazgo se trata de Bamíyán (Afganistán), donde se hallaban las estatuas de budas gigantes, de 55 metros de altura, que los talibanes dinamitaron en 2001. A raíz de aquel suceso, la Unesco declaró este lugar como Patrimonio de la Humanidad por el peligro que corría, pero no se supo hasta hoy su secreto. Cercanas a estas ruinas aguardaban una serie de murales al óleo, "bastante deteriorados", según el grupo de investigación, y escondidas en cuevas junto a las estatutas. Estas pinturas datan del siglo VII (Los primeros ejemplos de este tipo de pintura pictórica en Europa datan del siglo XV, en el que los pintores flamencos eran protagonistas de este arte) y en ellas aparece el sabio nepalí vestido con túnicas y sentado entre hojas de palmera y criaturas míticas. Aunque las investigaciones arqueológicas han podido verificar que se trata del ejemplo más temprano de este arte, "los aceites secantes ya eran usados por romanos y egipcios como medicinas y cosméticos", afirma la nipona Yoko Taniguchi, del Instituto Nacional de Investigación para Propiedades Culturales de Tokio, directora del equipo que se desplazó hasta Afganistán para investigar la zona. En el estudio también han participado científicos del Centro de Investigación y Restauración de los Museos Franceses (CNRS, por sus siglas en inglés) de Francia, el Instituto de Conservación Getty de Estados Unidos, entre otros. Un antiguo centro budista En el siglo VII, Bamiyán representaba un próspero centro budista, un lugar en el que los monjes se resguardaban en grutas excavadas en las colinas, protegidos por los grandes budas que los talibanes destruyeron hace siete años. Según los indicios de los investigadores, las pinturas, encontradas en 12 de las 50 cuevas de este valle, pudieron ser obra de artistas que realizaban la ruta de la seda, desde China a Occidente, atravesando los desiertos de Asia Central. Las pinturas no serán las únicas que se restauren a partir de ahora. Los gigantescos budas volverán a erigir el valle afgano dentro de diez años.





