DROGAS
La educación en la prevención es la única solución para las adicciones
Por María Reyes
2 min
Sociedad17-02-2008
Las adicciones entre los jóvenes aumentan pero, contradictoriamente, la conciencia social sobre sus consecuencias disminuye. Las drogas y los problemas que éstas generan ya no aparecen entre lo primeros puestos de las encuestas sobre preocupación ciudadana. Esto lleva a pensar que, a pesar de la necesidad creciente de una movilización social para la educación en la prevención, existe cierta insensibilidad con respecto a las drogas.
El estilo de vida actual, muchas veces influenciado por los medios de comunicación, fomenta una serie de valores de riesgo que sintonizan a la perfección con el consumo de drogas y otras sustancias adictivas. “La sociedad tiene unos valores que no ponen las cosas precisamente fáciles” señala el director general de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, Ignacio Calderón. Se estima lo fácil, lo rápido, lo inmediato, y se valoran los resultados a corto plazo. La diversión es una exigencia; evitar el sufrimiento se presenta como la más importante prioridad y sume a los jóvenes y adolescentes en un afán de experimentación que busca, en las diferentes sustancias adictivas, un modo de escape a los problemas propios de la etapa en la que se encuentran. Todo esto se presenta como un problema social que no puede solucionarse sólo mediante normas y leyes. Los expertos aseguran que es utópico confíar en la vía legal para acabar definitivamente con estas cuestiones. Tampoco las campañas divulgativas que se lanzan periódicamente son suficientes. Éstas sólo tienen sentido si se complementan con un sistema educativo permanente en el tiempo, que será el que permita e impulse un cambio de actitud en los jóvenes. Por este motivo, sociólogos, psicólogos y educadores, proponen y apuestan por medidas integrales y por una educación enfocada a la prevención que, aunque compleja y a largo plazo, es la “única solución factible” a este problema. Es necesario ofrecer información objetiva y veraz sobre los efectos que producen las distintas sustancias adictivas, incluso las legales, además del peligro de adicción y tolerancia existentes en las mismas. De esta manera, se podrá evitar que los jóvenes se queden en los posibles y rápidos efectos placenteros y tomen conciencia de los verdaderos resultados. Para que realmente los adolescentes sean conscientes de a qué se enfrentan y puedan tomar la decisión correcta por sí mismos, además de asumir las consecuencias del consumo de drogas, tienen que desarrollarse como personas libres y responsables. La estabilidad emocional, la comunicación en la familia, el ejemplo de los adultos que le rodean y la reorganización de la escala de valores son algunos de los primeros pasos recomendados por los expertos para avanzar en esta materia. Una solución difícil, pero la única que puede resolver el problema de las adicciones.





