COPA UEFA
Los españoles: ilusión y malos tragos
Por Óscar López
2 min
Deportes11-05-2001
Grata experiencia o camino de espinas. Entre esos extremos ha resultado el paso de diferentes equipos españoles por la Copa de la UEFA esta temporada según sus expectativas, plantilla y presupuesto.
Rayo Vallecano Hace un año, por ejemplo, en Vallecas sólo los más optimistas soñaban con un Rayo europeo. El equipo se clasificó por un sorteo de los equipos que menos tarjetas habían recibido. A partir de ahí, el equipo presidido por Teresa Rivero ha ido dado a sus seguidores tardes de gloria en la competición continental, pasando rondas como un equipo acostumbrado a estas lides, cuando en verdad posee carné de novato. Todos recuerdan el cruce de octavos contra el Girondins francés, en la mayor goleada que los de Juande Ramos consiguieron en la competición: cuatro goles a los franceses en Vallecas, que dejaron resuelta la eliminatoria... y exhibición en Burdeos, de regalo. Antes cayeron el Molde noruego, el Viborg danés y el Lokomotiv de Moscú, rivales muy correosos. Sólo el Alavés, otro debutante en la competición, pudo detener la escalada europea de los franjirrojos. Celta de Vigo Los de Víctor Fernández entraron de nuevo por la puerta de la Intertoto y cumplieron con la tradición de caer en cuartos de final. El equipo de Víctor Fernández sufrió mucho para solventar algunas eliminatorias, sobre todo la del Estrella Roja, allá por noviembre, con un épico festival de goles que terminó en un 5-3. Los vigueses vencieron antes al Rijeka croata y después al Shaktar Donetsk ucraniano, un desheredado de la Liga de Campeones. En cuartos se encontró con otro: el Barcelona. El mayor oficio culé, Kluivert y alguna jugada polémica apearon al Celta de la competición. F.C. Barcelona Eliminado sorprendentemente de la primera ronda de la Liga de Campeones, ganar la UEFA era el único objetivo posible para los azulgranas. Pero no dieron la talla: el Brujas no fue rival y el Celta le puso en algunos apuros hasta que el Liverpool, en semifinales, lo desnudó. Los de Serra Ferrer fueron incapaces de marcar y un penalti cometido por Kluivert les dio la puntilla. R.C.D. Espanyol Su vecino barcelonés, el Espanyol, no tuvo mucha suerte en su regreso a Europa, después de la final perdida en 1988 y su última incursión en 1996, donde llegó sólo a la segunda ronda. Superó con algún apuro al Olimpia de Liubliana esloveno y con contundencia al Grazer austriaco, pero el Oporto fue demasiado rival en los dos partidos de tercera ronda. Ganó 0-2 en Montjuïc y terminó, de un plumazo, con el sueño europeo del conjunto perico, que no pudo culminar con el título su centenario. Real Zaragoza El mayor fiasco de todos. Los hombres que entonces entrenaba Juanma Lillo, los mismos que habían cumplido una extraordinaria campaña en el 2000, pareció que se habían olvidado de jugar al fútbol. Golearon al Wizla Cracovia en la ida (4-1), pero cayeron por 5-1 en Polonia, en un partido más que desastroso que acabó con el breve periplo del Zaragoza en la UEFA y de Lillo al frente del banquillo maño.





