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GOLPE A ETA

Barrena advierte de que las detenciones son "una declaración de guerra"

Por Irene E. SánchezTiempo de lectura2 min
España07-10-2007

“Como consecuencia de la operación policial ordenada por el Gobierno español han sido secuestrados 23 militantes de la izquierda abertzale; y esta operación policial deja más al descubierto que nunca la decisión tomada por éste, que no es otra que realizar una declaración de guerra en toda regla al movimiento independentista vasco”.

La declaración es de Pernando Barrena, uno de los pocos líderes de Batasuna que no fueron arrestados al no encontrarse en la reunión de Segura. Barrena se erigió como portavoz único de la formación ilegalizda para advertir así, en forma de amenaza, sobre las consecuencias que pueden derivarse del desmantelamiento de la cúpula del brazo político de ETA. Sus palabras fueron claras y contundentes, y, ante todo, respaldadas por otros 81 líderes de la izquierda abertzale, que presenciaron el comunicado del dirigente batasuno. Una comparecencia en la que puso sobre el tapete la disconformidad del partido político que representa y que, ya en 2002, fue ilegalizado y disuelto por orden del Tribunal Supremo y del mismo juez que hoy ordena prisión para 23 de sus miembros: Baltasar Garzón. Un hotel de San Sebastián albergó el pasado viernes 5 de la primera lectura del discurso, realizada en vasco en su totalidad por Txotxe Andueza. No fue la única dirigente conocida –ingresó en prisión hace diez años-. Marije Fullaondo, Karmele Aierbe o Rafa Díez Usabiaga fueron otros de los miembros del partido que no dudaron en asistir y secundar las palabras del actual portavoz de la ilegalizada Batasuna. Barrena se reiteró en que lo único que desea el Ejecutivo socialista es llevar a cabo una “apuesta por perpetuar el conflicto político” y acentuar la confrontación con el independentismo vasco, que reivindicó más tarde, cuando, finalizada la exposición de sus opiniones, se alzó con el puño en alto y comenzó a cantar, junto con sus iguales, un himno independentista vasco. A gritos de ¡Gora Euskal Herria! y ¡Gora Ezquerra abertzale ! la comparecencia llegó a su fin, puesto que no se dejó opción a realizar preguntas. No sólo reciben apoyo los detenidos por parte de sus representantes políticos. Mientras Batasuna comparecía y explicaba su posición ante las detenciones de sus componentes, la kale borroka expresaba tal opinión con sus hechos a través de la violencia callejera. Por un lado, incidentes como la quema de un edificio de Correos de Lezo (Guipuzcoa), donde incluso un trabajador se vio obligado a salir por miedo a morir asfixiado, comienzan con una serie que aumentó a medida que pasaban los días. Tan es así el incremento de actos violentos, que, tras el incendio provocado por los cuatro encapuchados en Lezo, un autobús en Markina o un edificio en Pasaia sufrieron el mismo tipo de consecuencias el mismo día y los siguientes. Sin violencia y en silencio, no obstante, transcurrió la manifestación convocada por la plataforma de apoyo a los presos de ETA, Askatasuna, celebrada en Hendaya, Francia, país en el que Batasuna no está aún ilegalizada. Igualmente se sucedieron varias protestas tras la detención de la cúpula de Batasuna apoyadas por miles de personas y en las tres capitales vascas.