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ELECCIONES CATALANAS

Una legislatura marcada por los escándalos y el doble filo del Estatuto

Por Enrique García GarcíaTiempo de lectura2 min
España22-10-2006

La sociedad catalana acudirá a las urnas para elegir al sustituto del gobierno tripartito o para refrendar su actuación. Los problemas han perseguido al Govern formado por socialistas, republicaos y ecosocialistas hasta forzar la convocatoria de estas elecciones anticipadas.

La trayectoria de este Ejecutivo compartido siempre estuvo condicionada al nuevo Estatuto de Autonomía, que se ha convertido ahora en la principal bandera de los ex-integrantes del tripartito. Tanto Ezquerra Republicana de Cataluña (ERC) como el Partido Socialista Catalán (PSC) se proclaman paladines del nuevo texto. Un logro relativo al que han sacrificado muchas cosas. La crisis del Barrio del Carmel, en Barcelona fue una de las primeras y más serias pruebas a las que fue sometida la confianza del electorado en el gobierno a tres bandas. Un mal cálculo en las obras del metro hizo que el firme de un área de viviendas se derrumbase, poniendo en peligro varios edificios y echando de sus casas a muchos ciudadanos de la zona. Ni punto de comparación tuvo esta situación “políticamente hablando”, con el escándalo que provocó en los medios una reunión: la del líder de Esquerra, Josep Lluis Carod Rovira con miembros de la banda terrorista ETA cuando el líder republicano -estando Maragall fuera de la comunidad- era presidente de la Generalitat en funciones. Aquella reunión terminó con la dimisión de Rovira como Conseller en Cap. A raíz del encuentro, un video de ETA anunciaba una tregua “parcial” que sólo afectaría a Cataluña. Esto provocó más tensión en una atmósfera política ya muy recargada. La negociación por el Estatuto trajo las tempestades que faltaban: a la negativa frontal del Partido Popular (PP) a aceptar el texto se unió la rebeldía de Maragall sobre algunas posturas y declaraciones de los socialistas de otras comunidades, apareciendo pronto una escisión entre el ex-alcalde de Barcelona y algunos varones del PSOE como el Presidente de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Dada la intensa e ininterrumpida actividad política que ha supuesto esta cuestión, Maragall no se presentará nuevamente a estas elecciones. José Montilla, el ex-ministro de Industria le sustituirá en la candidatura; Carod Rovira también cede su sillón a su fiel segundo, Joan Puigcerdós. Junto a Artur Mas que, por segunda vez, se presentará por Convergencia i Unió, estos comicios suponen una renovación generacional casi completa del la escena política catalana, quedando como único candidato “de siempre” el popular Josep Piqué.