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CUBA/NOAL

La XIV Cumbre de los No Alineados centra su mirada en Líbano, la ONU e Irán

Por Miguel MartorellTiempo de lectura3 min
Internacional17-09-2006

La XIV Cumbre de Países No Alineados (NOAL) se ha cerrado con duras críticas hacia EE.UU. y su política internacional. Los 118 países de este Movimiento centraron sus debates en el contencioso nuclear iraní, la situación en Líbano y en el funcionamiento de la ONU, muy condicionada por Estados Unidos y Reino Unido.

Los principales problemas de la comunidad internacional tuvieron cabida en la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL). Además del respaldo que los 118 países que se reunieron en La Habana mostraron a Cuba, Venezuela y Bolivia como principal eje latinoamericano contra los intereses de Estados Unidos en la región, la crisis nuclear iraní, la frágil situación de Líbano y el funcionamiento de la ONU centraron el debate de los NOAL. Una Cumbre que, a falta de Fidel Castro por su enfermedad, tuvo como centro de las miradas al presidente venezolano, Hugo Chávez. El presidente en funciones de Cuba, Raúl Castro, recibió coincidiendo con la Cumbre de la pasada semana, la Presidencia de los NOAL. Este Movimiento está formado por 118 países, lo que constituye la mayor organización internacional después de la ONU. Castro fue el encargado de abrir la Cumbre con un discurso inaugural en el que lanzó duras críticas contra el neoliberalismo, el imperalismo de EE.UU. y el deficiente funcionamiento de la ONU debido al enorme poder de EE.UU. y Reino Unido en el seno de la organización. De hecho, todos los líderes presentes en la Cumbre hicieron un llamamiento a la unidad para combatir las agresiones externas, al tiempo que consolidaron el Movimiento como un grupo alternativo al sistema internacional reinante. "La actual coyuntura internacional demuestra la necesidad de estar cada vez más cohesionados en la defensa de los principios y propósitos que determinaron la fundación de los alineados", señaló Castro. Con Fidel Castro recuperándose de su enfermedad, motivo por el cual no pudo presidir la Cumbre, todas las miradas se centraron en Chávez, al que muchos empiezan a considerar el nuevo heredero de la revolución latinoamericana contra EE.UU. tomando el relevo de Fidel Castro. "Me alegro de ver aquí a todo el Eje del Mal", bromeó en algún momento de su discurso Chávez, en referencia a la presencia en La Habana de Irán y Corea del Norte. Medidas y declaraciones En el texto aprobado por la Cumbre, en el que se apoya el programa de enriquecimiento de uranio de Irán y se critica la ineficacia de la ONU para resolver los problemas de la comunidad internacional, los líderes denunciaron la situación en Líbano. El documento expresa su apoyo al país de los cedros y lanza duras críticas contra la política israelí en la zona, instando al Gobierno hebreo a compensar a todas las víctimas de la guerra. Además, el texto incluye una resolución en la se expresa el "invariable apoyo y solidaridad" con Bolivia ante las "fuerzas externas" que pretenden "poner en riesgo su democracia". También se respaldaron los esfuerzos de Bolivia por "lograr el ejercicio de la soberanía plena sobre sus recursos naturales en beneficio de todos los bolivianos". En cuanto a Venezuela, la declaración expresa su apoyo "al Gobierno constitucional de Hugo Chávez, que resultó electo democráticamente y ratificado por la mayoría del pueblo venezolano", al tiempo que se garantiza "la imparcialidad y fiabilidad probadas del poder electoral constitucional para garantizar unas elecciones imparciales, transparentes y fiables en diciembre de 2006". En el capítulo de Cuba, la Cumbre de los NOAL pidió una vez más el fin del embargo a la isla, que se mantiene desde los 50, además de exhortar a Estados Unidos a devolver el territorio de la base naval de Guantánamo.