Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

OPOSICIÓN Y SINDICATOS EXIGEN CIFRAS REALES DEL IPC

El Gobierno falsea el aumento de los precios

Fotografía
Por ECONOMIATiempo de lectura1 min
Portada24-02-2002

Un milagro, una burla, algo sospechoso y carcajeante. Así ha calificado tanto la oposición como los sindicatos el dato sobre el Índice de Precios al Consumo (IPC) de la economía española en enero de 2002. El comienzo del nuevo año, el consecuente encarecimiento de los productos y los redondeos al alza por la entrada del euro hacían pensar que el IPC iba a dispararse más de lo habitual. Pero los datos ofrecidos desde el Instituto Nacional de Estadística han resultado bien diferentes. El IPC bajó una décima en enero. La explicación es fácil: el Ejecutivo ha empleado un nuevo sistema de medición que ha contabilizado los precios de la época de rebajas. Este sistema es el que utilizan todos los países de la Unión Europea y este año España ha asumido el método. Desde la oposición, los bancos, las asociaciones de consumidores y los sindicatos se ha criticado duramente este nuevo modo de contabilizar el IPC. Además, se ha pedido al Gobierno que también haga públicos los datos con el sistema antiguo para así tener una percepción del incremento real de los precios. El ministro de Economía, Rodrigo Rato, se escudó de las críticas asegurando que el nuevo sistema de medición era el más adecuado, ya que con el otro, España se quedaba a remolque de los demás países europeos. Según un estudio elaborado por los grandes bancos, el Gobierno se ahorra con esta medición 480 millones de euros en pensiones y las empresas, 300 millones. Esto es así porque tanto los sueldos como las pensiones aumentan en función de lo que lo haga el IPC.