ANÁLISIS DE LA SEMANA
Milagro

Por Almudena Hernández
1 min
Sociedad14-12-2003
Apenas son unos segundos, pero parece un siglo. Y en ese tiempo hay oportunidad para rogar, para gritar ¡por favor! y para rezar que el coche se detenga, que deje de zarandearse como una marioneta sin rumbo. La culpa fue de las inclemencias meteorológicas, de la velocidad, del alcohol... Pero, menos mal, ¡milagro!, el corazón late acelerado. Ha sido un susto. O un aviso. Una señal. En cuatro días han muerto 76 personas en las carreteras españolas. En las fiestas navideñas morirán otras muchas más. Parece que nos hemos acostumbrado a comenzar cada semana con el parte de bajas como quien escucha al hombre del tiempo. Las calles están sembradas de bombillas y todo el mundo tiene ganas de fiesta. De comer, de bailar y de beber, pero pocos se preguntan realmente el por qué de todo ese derroche. Pocos se dan cuenta del milagro que sucede constantemente. Puede que estas navidades sean blancas, quizás las próximas no. Puede que la gente se vuelva loca buscando ropa interior de color rojo para que le dé suerte, mientras reniega de la religión. Puede que miles de almas pierdan el tiempo buscando ese juguete de moda del que se ha encaprichado el niño, mientras otros miles no tienen nada, ni libros siquiera. Pero el milagro, quizás, sucede allí, cada vez que esos niños pobres sonríen, olvidados por un mundo que da pena y que no sabe ver los miles de milagros que suceden todos los días.
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Almudena Hernández
Doctora en Periodismo
Diez años en información social
Las personas, por encima de todo






