MEDIO AMBIENTE
El futuro de Kioto se decide en Milán
Por Mar García
2 min
Sociedad12-12-2003
El Protocolo de Kioto, firmado en esa misma ciudad japonesa hace seis años por 159 estados, vuelve a encontrarse en peligro. El desarrollo económico de muchos países parece ser incompatible con el cuidado del planeta, como es el caso de Rusia o los Estados Unidos. Representantes de 188 países han discutido en Milán (Italia) acerca del futuro del Protocolo de Kioto, diseñado para frenar la emisión de gases con "efecto invernadero" que favorecen el calentamiento general del planeta.
Este tratado, en principio, debería ser respetado por todos los países industrializados que tendrían que reducir sus emisiones un 5,2 por ciento entre los años 2008 y 2012. El debate surge con la negativa de dos de las potencias, con más emisiones de este tipo de gases, a suscribirse a esta propuesta: Rusia y Estados Unidos. Con motivo de la celebración de esta cumbre en Milán, George W. Bush ha vuelto a declarar que no tiene intención de firmar, ya que haciéndolo perjudicaría económicamente a su país. Su homólogo ruso, Vladímir Putin, ha declarado en la misma línea que Bush: "El Protocolo de Kioto en su forma actual plantea límites significativos al crecimiento económico de Rusia". Las emisiones de este país, en gases perjudiciales, representan el seis por ciento del volumen total emitido en todo el planeta. En relación a la negativa de Bush a adherirse a las propuestas de Kioto, 74 ciudades costeras de todo el mundo, encabezadas por Venecia, han lanzado una voz de alarma ante el riesgo de verse sumergidas debido al aumento del nivel del mar, en gran medida causado por la actividad industrial de Estados Unidos. Río de Janeiro, Dakar, Amsterdam, Copenhague o Ciudad del Cabo son sólo unos ejemplos de los más de 4.500 kilómetros cuadrados de costa que podrían desaparecer bajo las aguas antes del 2090. Las emisiones norteamericanas de gases que favorecen el "efecto invernadero", representan el 25 por ciento del total. En esta cumbre para examinar los cambios climáticos, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha presentado un estudio en el que muestra como más de 150.000 personas han fallecido debido a estos cambios en el clima que se traducen en sequías, inundaciones y un mayor propagamiento de las enfermedades tropicales. Este estudio, Cambio climático y Salud Humana, traduce este impacto medioambiental en un impacto económico: las pérdidas alcanzan los 50.000 millones de euros frente a los 45.000 millones del pasado 2002. La ola de calor sufrida este verano en toda Europa dejó 20.000 fallecidos y 8.170 millones de euros en pérdidas agrarias.





