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FÚTBOL

Todo por decidir en la repesca

Por Froilán MoraTiempo de lectura2 min
Deportes15-11-2003

Los teóricos favoritos para lograr la clasificación para la Eurocopa de Portugal no hicieron buenos los pronósticos y sufrirán en los partidos de vuelta. La peor parte fue para Turquía y Holanda, que cayeron derrotadas en Letonia y Escocia, respectivamente. Rusia y Croacia no pasaron del empate en casa, y sólo España ganó, pero con agonía, a Noruega.

De poco sirvió a los croatas el tempranero gol de Dado Prso, nada más pasados cinco minutos. A pesar de que los de Otto Baric mandaban en el juego y el balón era suyo, pasados los veinte minutos Ermin Siljak consiguió el empate para los eslovenos, que obliga a Croacia a salir a por todas en el choque de vuelta. Escocia y Holanda disputan otra de las eliminatorias estrella, más aún tras la victoria por 1-0 de los de Berti Vogts. Holanda no mereció la derrota, pero sin la eficacia de Ruud van Nistelrooy y Patrick Kluivert, un despiste de la defensa, la línea más floja del equipo por su veteranía, le impidió volver a casa con un resultado más favorable. James McFadden, que campó por el área como por su casa, hizo con un remate cruzado el gol que deja contra las cuerdas a la selección holandesa. Los orange no podrán tener un solo descuido en el Amsterdam Arena, pues un solo gol escocés les obligaría a meter, por lo menos, tres. Letonia dio la campanada al vencer por 1-0 a Turquía, la tercera en el pasado Mundial de Corea y Japón, y dejarla contra las cuerdas. Maris Verpakovskis hizo el único gol del encuentro, a la media hora. Los turcos, que acabaron con diez por la expulsión de Emre, afrontan una situación delicada. Aunque la vuelta en casa, la superioridad de sus jugadores y el ruidoso ambiente en Estambul los sigue haciendo favoritos. España sufrió mucho para derrotar a Noruega por 2-1: la cerrada defensa dispuesta por Nils Johan Semb estuvo a punto de neutralizar los riesgos ofensivos de Iñaki Sáez, que careció de un rematador, En un contragolpe, Steffen Iversen adelantó al combinado nórdico, y sólo la rabia y el empuje de Raúl y Joaquín, que propició un autogol de Henning Berg, salvaron el resultado. Rusia y Gales empataron sin goles, en un soporífero encuentro que beneficia a los locales, ya que cualquier empate con goles en la vuelta los clasificaría. Los pupilos de Mark Hughes pusieron el autobús en su portería e hicieron imposible para los rusos anotar un solo gol. El veterano Alexander Mostovoi no hizo lo que se esperaba de él, por lo que la punta rusa estuvo carente de ideas. El extremo Ryan Giggs, solo en la delantera galesa, tuvo que fajarse con los defensas rusos para tratar de recoger los balones que su defensa despejaba al patadón.

Fotografía de Froilán Mora