ANÁLISIS DE LA SEMANA
El aceite siempre flota

Por Gema Diego
2 min
Economía25-05-2003
A una hermana de mi abuela, que tenía una tienda de ultramarinos en la Salamanca de la posguerra, le vendieron una vez unas vasijas de supuesto aceite de oliva que, en realidad, de lo que estaban repletas era de agua. El aceite tiene la propiedad de que, en condiciones de estabilidad, emerge siempre hacia la superficie y flota tranquilamente, tapando todo aquello que tiene debajo. La guerra de Iraq fue una sacudida que agitó la vasija de la economía, y ahora el aceite está volviendo a su lugar y comienzan a hacerse sentir las consecuencias menos inmediatas. Después de una bajada ilusoria del barril de brent, el precio del petróleo ha vuelto a repuntar, y el propio presidente de la Reserva Federal estadounidense, Alan Greenspan, es consciente de que su país no ha terminado de amortizar el precio de la invasión. Lo que sí ha propiciado el fin del conflicto es que, como el aceite, el euro también suba. Sin embargo, tras de sí esconde también agua, como en el timo que sufrió la hermana de mi abuela. En el caso de la moneda única, se trata de la debilidad de Alemania, que se agrava aún más con la buena marcha de la divisa europea. Y no sólo el país germano se resiente: a las bolsas tampoco les sienta bien la descontrolada ascensión del euro. Como aceite y agua se hallan también las relaciones entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como las de Francia y los camioneros españoles. El nuevo presidente de la Casa Rosada está apostando fuerte y se halla dispuesto a remover la mezcla lo que haga falta hasta conseguir sus objetivos. Mientras, la Comisión Europea estudia la legalidad del peaje impuesto por el Gobierno galo a los camioneros españoles que circulan por sus carreteras. Unirse, pero no mezclarse, es el objetivo de Hesperia al lanzar una OPA sobre NH Hoteles. La fortaleza de Hesperia le permite poner en marcha una ambiciosa operación que puede llevarle a controlar más de la cuarta parte de la cadena hotelera. El aceite, como siempre, volverá a flotar.






