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ANÁLISIS DE INTERNACIONAL

Una encrucijada que acabará por resolverse

Fotografía

Por Isaac Á. CalvoTiempo de lectura2 min
Internacional22-02-2016

La cohabitación en Venezuela está siendo interesante. La victoria de la coalición opositora en las elecciones del pasado diciembre y su mayoría en la Asamblea Nacional han sido un revulsivo en la política venezolana.

La población se había acostumbrado al inmenso poder atesorado por el chavismo durante los últimos 17 años y a la carencia de una oposición lo suficientemente fuerte. En ambos casos, gran parte del mérito hay que otorgárselo al Gobierno, que consiguió ir ganando fuerza modificando leyes y dificultando la labor de los adversarios. Por si no fuera suficiente, la oposición, especialmente en los primeros años, también contribuyó a su propio declive al mostrarse débil y dividida.

Sin embargo, la situación está cambiando. La oposición se ha dado cuenta de que la unión hace la fuerza, y, al mismo tiempo, parte de los chavistas se están cansando de las milongas del presidente, Nicolás Maduro, de la inseguridad, de la carestía de productos de primerísima necesidad...

El comunismo, aunque sea camuflado con otros nombres, no es la panacea, pero sus dirigentes saben venderlo muy bien... hasta que el pueblo lo compra (o se lo imponen). Una vez hecha la transacción, no hay posibilidad de cambio o devolución, aunque bajo su atractivo envoltorio se halle un producto que no es como el prometido. 

Las nuevas políticas impulsadas por la oposición gracias a su mayoría en la Asamblea Nacional son muy importantes. Por un lado, van a servir para que los chavistas sigan abriendo los ojos poco a poco. Por otro, ayudarán a que vaya creciendo el desencanto con el sistema dirigido por Maduro.

Eso sí, más vale que todos estos cambios se expliquen bien, sean paulatinos, estén llenos de sensatez y se alejen del revanchismo. Es más, no solo no deben buscar venganza, sino que lo ideal sería que se encontraran fórmulas de colaboración entre la Asamblea y el Gobierno, aunque sean de ideologías tan diferentes. En este caso, puede parecer una utopía, pero es lo mejor para el interés común.

Venezuela está viviendo en una encrucijada que, tarde o temprano, acabará por resolverse. Puede ser de forma trágica, por la fuerza, o, por el contrario, a través de una transición política, que también será difícil, pero, sin duda, va a ser más constructiva.

Fotografía de Isaac Á. Calvo

Isaac Á. Calvo

Licenciado en Periodismo

Máster en Relaciones Internacionales y Comunicación

Editor del Grupo AGD