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ANÁLISIS DE ESPAÑA

Ni ETA lo ha dejado ni Batasuna ha hecho esfuerzos

Fotografía

Por Alejandro RequeijoTiempo de lectura3 min
España17-01-2011

Que Batasuna va más rápido que ETA es un hecho. Desde hace un año, los dirigentes de la izquierda abertzale tratan de marcar el rumbo y el ritmo a ETA para que facilite su estrategia de acudir a las elecciones sin renegar de su pasado. Por ejemplo, cuando desde Batasuna vaticinan que la banda va a hacer esto o lo otro, en realidad lo que hacen es manifestar lo que ellos desearían que hiciese ETA. De ese modo, aumentan la presión sobre los pistoleros y orientan el debate hacia donde más les conviene. Se tiraron meses anunciando que ETA decretaría una tregua y, como la declaración de los terroristas ha sido a todas luces insuficiente, apenas han tardado unos días en pronosticar un nuevo comunicado. Y así tienen de nuevo a todo el mundo pendiente, aunque se trate de un farol. Otro ejemplo son sus excesivamente optimistas valoraciones de todo lo que hace o dice ETA, por muy mínimo que sea como es el caso. Hasta los propios documentos internos de la banda denuciaban que Batasuna iba demasiado lejos en sus análisis. Pero si ya Batasuna va más rápido que ETA, lo grave es que desde el Gobierno y el PSE a veces de la impresión de querer ir más rápido aún que la propia izquierda abertzale. Se hacen guiños como el que les brindó Rubalcaba al reconocerles que "están haciendo esfuerzos". Luego ha sido Patxi López quien ha pedido a la sociedad vasca que sepa integrar a los totalitarios sin querer imponer. Eso, dicho de otro modo, es pretender cerrar 50 años de asesinatos con un borrón y cuenta nueva. Adiós a la promesa de 'vencedores y vencidos' para la que sólo bastaría con cumplir la Ley. Los mensajes de aparente firmeza o las detenciones se intercalan de nuevo con discursos preocupantemente ambiguos. Si Patxi López está pensando en un medio largo plazo en el que ETA ya no esté y quiere ser el presidente de todos los vascos, que no se olvide de las familias de centenares de asesinados o los miles de vascos que tuvieron que huir de su tierra por la amenaza y la presión del terror. Vale que el Gobierno está jugando a dejar hacer a la izquierda abertzale (ruedas de prensa, alianzas, manifestaciones, entrevistas de Otegi desde la cárcel...) a ver hasta dónde pueden forzar a la banda. Pero esa estrategia entraña sus riesgos como el de confundir la realidad y reconocerle más méritos que los que se mecere, que hasta ahora son muy pocos. Principalmente porque ni ETA lo ha dejado ni tiene ningún interés en hacerlo. Así consta en su último comunicado, en documentos internos y en las opiniones que le transmiten al ministro los altos mandos de la lucha antiterrorista cada vez que se les pide consejo. Y si ETA no se ha movido un centímetro, Batasuna tampoco. Dice a apostar por las vías democráticas y pacíficas, pero en el fondo eso no es más que una puesta en escena. Como muestra vale la última entrevista de Otegi desde la cárcel en la pide ir a las elecciones y donde admite una "nueva fase, nueva estrategia, nuevos instrumentos y mismos objetivos".

Fotografía de Alejandro Requeijo

Alejandro Requeijo

Licenciado en Periodismo

Escribo en LaSemana.es desde 2003

Redactor de El Español

Especialista en Seguridad y Terrorismo

He trabajado en Europa Press, EFE y Somos Radio