EL REDCUADRO
Jornales perdidos
Por Antonio Burgos
2 min
Opinión13-05-2001
Digo ahora lo mismo que Curro el Aparcero de Arcos. Cuando Curro, el aparcero de Jesús de las Cuevas, entró en la biblioteca de la casa del escritor en Arcos de la Frontera, al ver tantos libros durmiendo su sueño en sus baldas, estantes y anaqueles, exclamó: - Don Jesús, ¡cuántos jornales perdíos! Tras en entrar y salir muchas veces en la casa de Internet para leer en vivo y en directo el escrutinio de las elecciones vascas, tras haber oído las generales dudas con que a las 8 de la tarde eran acogidas las estimaciones a pie de urna de las encuestas israelitas, vietnamitas, coreanas, nigerianas o como se diga, me he acordado de Curro el Aparcero y con él exclamo: - ¡Cuántos jornales perdíos! Cuántos jornales perdidos y cuánto dinero tirado a la calle para hacer a pie de urna las encuestas de Sigma Dos, de Demoscopia, de Eco Consulting, de Opitel... Estimaciones del papel mojado. Nunca una prisa nos cuesta tan cara como en día de elecciones. No solamente en las elecciones vascas; en todas. Igual que se prohíbe que el CIS dé sus encuestas cinco días antes, se debería también prohibir que tiremos el dinero a la calle de esta forma tan tonta. Total, por no saber a las 8 de la tarde absolutamente nada de lo que ha pasado, nos gastamos millonadas. Una vez gastadas, tenemos un panorama electoral que no se parece en nada al que los ordenadores echando humo te van a dar apenas dos horas después de cerrados los colegios, pero ya con el 75 o del 80% escrutado. Cuando estoy escribiendo estas líneas, a las 22,24 horas de la noche del domingo, en el sitio de Internet de El Mundo tengo a la vista los resultados del 98 % escrutado. Y en viéndolos, pienso en los otros jornales perdidos, que no son menos que los sueldos de los sociólogos electorales. Hablo de los perdidos jornales de esperanza de una solución por vía electoral, que ésos sí que no hay dineros que los pague. Los jornales de lo que creíamos algunos que, una vez superadas las dos Españas, no tenía por qué haber dos mitades irreconciliables en "ese país", que es como a habrá que ir llamándolo, ya que ellos empiezan a restregarnos lo de "este país" quizá como una fórmula de despedida de la Constitución y del Estatuto... Porque si la crecida de votos del PNV ha sido, como dicen, a costa de Herri Batasuna o como ahora se llame el brazo político, cualquiera va a aguantar los sermones del cura en la campa. Esta mitad de los jornales perdidos va a seguir dándonos con lo de "este país" hasta en el carné de identidad. Vasco, naturalmente. Ya, Virgen de Fátima (que vaya pajarazo que pegaste en tu día), me conformo con que no me obliguen a sacármelo para pod er andar por Sevilla.
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Antonio Burgos
Columnista del diario ABC
Andaluz, sevillano y del Betis
** Este artículo está publicado en el periódico ABC y posteriormente recogido de AntonioBurgos.com por gentileza del autor






