Esta web contiene cookies. Al navegar acepta su uso conforme a la legislación vigente Más Información
Sorry, your browser does not support inline SVG

ANALISIS DE LA SEMANA

Precios descontrolados

Fotografía

Por María LloriaTiempo de lectura2 min
Economía13-05-2001

El Banco Central Europeo decidió bajar el precio del dinero un cuarto de punto el pasado jueves y justo un día después se dieron a conocer los datos sobre la inflación de abril en los países de la zona euro. Los datos sobre la inflación de abril no son nada alentadores. Los precios se han disparado en toda Europa y España no ha sido una excepción. El Índice de Precios al Consumo (IPC) español se elevó al cuatro por ciento, medio punto más que en el mes de abril y justo el doble de la previsión oficial del Gobierno para este año. El turismo, las gasolinas y el butano han sido los productos que más han contribuido a esta elevación de los precios. La máxima autoridad monetaria, después de hacer frente a multitud de presiones, ha cedido y ha decidido bajar los tipos de interés. De modo que, el precio del dinero en la zona euro queda en el 4,5 por ciento. El principal argumento para esta rebaja del dinero fue la contención de las presiones inflacionistas. Pero, visto el comportamiento de los precios en abril parece que la decisión no es la más acertada. Si los precios no paran de subir los consumidores no comprarán tantos productos, por lo que la demanda bajará y peligrarán los puestos de trabajo de un buen número de españoles y serán despedidos. Esto es lo que les ha ocurrido a los 1.808 trabajadores de Sintel. Los empleados de esta compañía se encuentran sin cobrar desde el pasado mes de julio y están acampados en el Paseo de la Castellana desde hace más de cien días. El pasado jueves se manifestaron en Madrid exigiendo una solución urgente al Gobierno. El Ejecutivo ha convocado una mesa de negociación entre la dirección y los trabajadores de Sintel. Y mientras todo esto ocurre, Telefónica Móviles busca integrar a todas sus filiales en América Latina y crear un gran monopolio con el que poder eliminar la competencia. La ambiciosa operación ha recibido el nombre de Cecilia y supondrá una inversión de 545.000 millones de pesetas.

Fotografía de María Lloria