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PUNTOS DE DEBATE

Una nueva realidad vasca

Fotografía

Por Elías SaidTiempo de lectura3 min
Opinión08-03-2009

Las elecciones vascas del pasado domingo trajeron consigo un resultado para muchos sorprendente, y para otros, aleccionador: La pérdida de la mayoría absoluta del Partido Nacionalista Vasco (PNV) liderado por Ibarretxe y la apertura de Patxi López como futuro nuevo lehendakari. Este hecho, trae consigo, por primera vez en las últimas décadas, desde la apertura de la Democracia en España, de una verdadera opción para quitar del gobierno del País Vasco al PNV y dotar de un nuevo liderazgo que promueva nuevos espacios para la mejora de las relaciones de la sociedad vasca para con el resto de la sociedad española. En los diez años de gobierno de Ibarretxe, no sólo se careció de un claro liderazgo, sino que también se promovieron acciones que dieron aire al independentismo vasco, sobre todo al ala más extrema de éste. Ahora, la oportunidad de poder contar con un nuevo lehendakari requiere del trabajo aunado de todas las fuerzas políticas españolas, es decir, del trabajo unido y solidario, del PSOE y del PP, para que esta opción sea una realidad a favor de los moderados y en contra de los extremistas, nacionalistas y de quienes apoyan a ETA en su intento por imponer sus puntos de vista a través de las armas. Pese a que muchos analistas, más orientados a la derecha política española, dan cuenta de un rosario de demandas que debe hacer Patxi López para conseguir su posición como Lehendakari, creo que la posición delicada de éste en un futuro acuerdo, sensible a los vaivenes, requiere de un discurso más conciliador e interesado en atraer a los moderados del PNV. Sólo así, se podrá unir alrededor de este posible nuevo proyecto político al interior de la sociedad vasca, verdaderas opciones de apertura de los necesarios procesos de normalización que España y esta sociedad clama diariamente y que para ello, se requiere no sólo de mano dura para los violentos, sino de verdaderos políticos, dispuestos a arrimar el hombro, aunque para ello se requiera suavizar las directrices extremas impuestas desde las sedes centrales de sus respectivos partidos políticos. En caso de lograrse este paradójico cambio de gobierno en el País Vasco, los próximos cuatro años serán duros para Patxi López y quienes piden una oportunidad para ejercer una política nueva en esta Comunidad Autónoma española. Aprobación de presupuestos y tensiones de los principales partidos políticos del país en sus constantes dimes y diretes en el juego político nacional, no pueden desoír lo que muchos vascos, tanto dentro como fuera de dicha región, han pedido con los 25 escaños obtenidos por el PSOE y los otros 13 del PP. Esto, no solamente es una realidad esperanzadora, sino una vuelta a una cruda realidad del PNV, al vivir en carne propia la alternancia del poder en democracia, la necesidad de diálogo en ella y la dureza que significa sentir como propio un cargo impuesto por el pueblo, el cual no es justo que sea omitido por presiones al gobierno de Zapatero a través de los diputados del PNV en el Congreso de los Diputados.

Fotografía de Elías Said