ACHIQUE DE ESPACIOS
Valencia no se merece a Cúper
Por Nacho García Barco
2 min
Deportes13-05-2001
Se fueron las semifinales de la Champions League con menos fútbol del esperado, y San Siro aguarda ya la primera final del milenio con dos equipos que no representan a lo mejor de Europa. Deberían de serlo, pero distan mucho de acercarse a los que mejor fútbol practican. Pero antes de entrar en lo que será la fiesta del próximo día 23 en Milán, conviene recordar pequeños detalles que nos dejaron las semifinales. A Héctor Cúper le han convertido en un técnico de ida y vuelta, y eso me indigna. Nunca en la historia se ha visto el Valencia en una situación igual, con el equipo disputando dos finales consecutivas de Copa de Europa. Ello es mérito indiscutible de su entrenador, un argentino trabajador con la cabeza muy bien puesta. Lo malo de Cúper es que se ha encontrado con una afición que no se lo merece; por eso hace bien en marcharse. Cúper hizo un equipo compacto, competitivo, conocido en Europa, y a los seguidores chés no se les ocurrió más que exigir buen fútbol, cosa a la que ni siquiera estaban acostumbrados. Ahora, después de haber pedido varias veces la marcha del entrenador, le vuelven a pedir que se quede. Demasiado tarde. Que se lo piensen dos veces la próxima vez, y que sepan valorar mejor lo que tienen. Yo, con la máxima admiración, le agradezco que haya vuelto a meter a su equipo en la final... y me alegro de que se vaya, para que aprendan en Valencia. En cuanto al Madrid en Alemania, poca cosa. Es bastante superior al Bayern, pero no ha sabido jugarle en ninguno de los dos partidos de la eliminatoria. Los pequeños detalles deciden los grandes partidos, y se pudo comprobar en el Olímpico. Un córner mal defendido y un gol regalado de falta fueron suficientes para darse cuenta de que el Madrid no iba este año en Europa. La falta de atención termina pasando factura y el Madrid lo sufrió en grandes dosis en Múnich, porque con el gol de Figo le hubiese bastado para forzar la prórroga. Lo cual, añadido al mal partido de muchos futbolistas madridistas, terminó por dejar al Valencia solo en Milán. Sobre la final ya habrá tiempo de hablar. Ahora sólo queda esperar que gane el Valencia, pero por Cúper. Para que así, luego se pueda marchar por la puerta grande con la Copa de Europa debajo del brazo. Sólo me alegraría por él, nunca por la desagradecida afición del Valencia.






