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ANÁLISIS DE DEPORTES

¬Hervores¬ veraniegos en el ¬gran circo¬

Fotografía

Por Roberto J. MadrigalTiempo de lectura2 min
Deportes27-07-2008

Las victorias de Lewis Hamilton en las últimas carreras, en Gran Bretaña y Alemania, lo sitúan como favorito al título, pero el Mundial de Fórmula 1 sigue abierto como nunca. No hay descanso: después de los grandes premios, los equipos continúan su trabajo con los test, como el que se ha celebrado esta semana en Jerez. Allí, por cierto, han llamado la atención los problemas con el desarrollo de los sistemas de recuperación de energía (KERS, por sus siglas en inglés), que serán obligatorios en 2009. Sin ir más lejos, un mecánico de BMW sufrió una fuerte descarga eléctrica y se empieza a dudar de la fiabilidad del sistema, que al incluir baterías para almacenar energía -los monoplazas no llevan más que un alternador-, aumenta el riesgo de incendios. Además, los rumores sobre los pilotos se disparan: los errores de Ferrari -incluso Luca Cordero di Montezemolo, presidente de la marca, se quejó públicamente- alimentan las cábalas que llevan a Fernando Alonso a la escudería del cavallino rampante en 2010. Como prólogo, las negociaciones que -se dice- mantiene el Banco Santander para incorporarse a la escudería italiana, sin perjuicio de mantener su relación con McLaren, pues la inversión ha resultado beneficiosa para mejorar su imagen en el Reino Unido gracias a Hamilton. El propio Alonso, de hecho, vive días un tanto revueltos: el podio -afortunado- de Nelsinho Piquet en Alemania y las declaraciones de Flavio Briatore, para picarlo y que renueve con Renault añaden pimienta. Sin embargo, el bicampeón español -a sabiendas de que su futuro depende de muchos factores externos-, que sigue interesando a casi todos los equipos, se mantiene tranquilo: negocia pacientemente y, si no sale una solución mejor, acabará quedándose con el equipo del rombo. Con todo, el escándalo de la temporada -una vez cerrado el caso de espionaje de McLaren a Ferrari- ha sido la orgía del presidente de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA), Max Mosley, que el periódico sensacionalista News of the World destapó en abril. Su padre, Oswald, fue un destacado activista pronazi en el período de entreguerras del siglo XX y fundó la Unión Británica de Fascistas: así, uno de los invitados a su boda fue Joseph Goebbels, lugarteniente de Adolf Hitler. Con tales antecedentes, denunció al periódico por intromisión en su intimidad y ha ganado el juicio. Sin embargo, casado y con dos hijos, Mosley debía haber cuidado mejor de su imagen pública, aunque tuviera razón, ya que ostenta un cargo con numerosas responsabilidades, como la mejora de la seguridad vial. En ese capítulo, al menos, capeó las críticas con un acuerdo para terminar su mandato en octubre de 2009. Ahora bien, en su estrategia para defender un acto de su vida privada, Mosley aireó ante la prensa numerosos detalles que han ensuciado irremediablemente su imagen.

Fotografía de Roberto J. Madrigal